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viernes, 29 de diciembre de 2006

Concierto de Colonia (y 3)







Espero poder acabar mis últimas horas en Colonia en este texto.

Al finalizar el concierto, de repente, me encontré solo. Fue un momento muy extraño. Después de corear a Manolo de Gipsy Kings junto a toda la colonia española, de repente la unidad desapareció. En fin. Me quedé mirando a los palcos y me pareció ver a Ike Turner (el afamado ex marido de Tina Turner) en uno de ellos.
A partir de ahí comienza una serie de llamadas para saber qué es lo que pasa. Los más fanáticos habían salido corriendo al hotel de las estrellas para que les firmaran. El resto trataban de salir por los atorados vomitorios del Köln Arena. Yo prefería quedarme unos minutos con la música todavía en mis neuronas. Para mi era el momento de rememorar notas antes de que se perdieran por el mismo paso del tiempo. Mi enfado por el fan que mantenía el disco en alto seguía nublando en parte el brillante concierto.

Finalmente decidí arrancar y tuve que llamar para saber dónde estaban el resto de amigos. Uno perdido, otro no respondía... pues nada, a por el abrigo. Vuelvo a llamar y descubro que los más radicales habían salido corriendo al hotel para conseguir que les firmaran discos. De hecho lo consiguieron. Mike Oldfield fue amable con los fans y se enfadó con un cazaautógrafos. No estuvo mucho tiempo y se metió en la habitación.
Cuando llegamos el resto nos contaron lo sucedido y nos mostraron autógrafos. A mi me apetecía un café, pero parecía que el grupo estaba dispuesto a irse cuando, de repente, apareció Miriam Stockley y todos volvimos a entrar. Me fui a presentar y me quedé sin palabras. Nadie me acompañó a la cafetería, así que me junté al grupo. La foto dice gran parte, pero tengo que destacar la calidad humana de Miriam. Fue preguntando uno por uno de dónde veníamos. Trató de contarnos detalles que conocía de las ciudades en las que vivimos. Zaragoza obviamente nada, pero habló de Barcelona, Valencia hizo un gran esfuerzo, Madrid, Rio (había una brasileña con nosotros) Firmó el disco para el cumpleaños de Pepe y una postal para mi. Nos contó parte de su experiencia con Oldfield en Berlín y en estos conciertos. Un encanto.

Ángel vió en ese momento a los componentes de OMD Andy McCluskey y Paul Humphreys. Nos presentó al grupo y nos hicimos algunas fotos. Firmaron el disco de Pepe. Mientras seguían con ellos, pasaron el organizador del evento y el director de la orquesta. El director firmó también el disco, y mientras el grupo hablaba con Dirk, yo me fui a hablar con Manolo en el bar (quien firmó el disco) y, de repente, apareció Oldfield con su novia. Le dije a Manolo que lo dejara, que estaba en un momento privado, pero sabiendo él que yo quería la firma, me cogió el disco y se fue él mismo a pedirle la firma. Me acerqué a una cierta distancia y le agradecí el autógrafo con un par de reverencias. Como lo diría yo... ¡Pedazo persona! Los coros que hicimos cuando salió a saludar eran más que merecidos tanto musical como personalmente. Seguí con Manolo un poquito más y me incorporé a la charla con el organizador que, a la postre, fue colaborador de Mike Oldfield. Próximamente haré una transcripción de la charla y la incluiré en el blog gracias a la grabación de Octavio Molano.

Luego vino otro de los grandes momentos. Cenamos todos juntos entre risas y anécdotas. A Nacho no le veía desde hace casi 6 años, con Álvaro no había tenido nada salvo referencias indirectas, pero a la mesa todos éramos hermanos de música y de viaje. Me tomé una jarra de Kölsh (cerveza típica de Colonia) y a dormir. 4 de la mañana creo.

El viaje de vuelta sin incidencias.



Por si alguien va a Colonia, yo estuve en el hotel Helenenwall, Helenenwallstrasse 28, 50679 Colonia, junto a Severingsbrücke, 45€ la noche. Encontrado en www.booking.com
El sitio no está mal, no ruidoso. El hombre que lo regenta tiene un poco de pluma y es majo. Desayuno continental sin nada que destacar. Por este precio seguro que hay más sitios de igual calidad en Colonia.

jueves, 21 de diciembre de 2006

Segundo concierto en Colonia



Dije que escribiría al día siguiente, pero la vida no ha querido que pudiera escribir hasta ahora.


Primero decir que por la mañana me junté con Ángel y fuimos al hotel donde él se debía encontrar con los integrandes de OMD para una entrevista. No hubo suerte, por lo menos, hasta la una... pero eso sería faltar a la verdad. Tuve la gran suerte de conocer a Manolo de los Gypsies, quienes actuaban en el evento. La charla con él fue increíble por su sencillez, por su humanidad, por el aguante de las dos mujeres que le acompañaban y por la sensación de estar ante un clásico. Sí, los clásicos no sólo tocan con orquestas, aunque en este caso sí era así.

A la 1 cuando iba a coger el tren hacia Düsseldorf decidí comprar un billete barato para ver el segundo espectáculo, ya que estaba en Alemania y me había perdido parte del primer concierto, al menos esta vez vería la actuación íntegra. ¿Qué iba a hacer allí? Vender vino. Me terminaron invitando a una fiesta senegalesa, cosa muy tentadora, pero no era el día. Quedé con Tacko que cuando volviera a Düsseldorf solucionaríamos ese tema, porque debía volver a Colonia.
Colonia es una ciudad con una de las mejores catedrales del mundo. Todas las principales ciudades alemanas fueron devastadas durante la segunda guerra mundial por las tropas aliadas con el propósito de no encontrar resistencia. Mientras los alemanes ocupaban para quedarse, los americanos sabían que no se iban a quedar, así que mejor barrer cualquier vestigio de edificación. La catedral de Colonia, según cuenta la historia a mi transmitida oralmente, fue salvada de salvajada semejante por deseo de Eisenhower, quien pidió que no se bombardeara. El resto de Colonia, como casi todo Alemania, está reconstruída. Esta vez habían descubierto una parte que estaba en obras en mi último viaje hacía ya 2 años y medio. Sigue siendo un templo de obligada visita por la grandiosidad y belleza de su estilizado interior.

Ese día sí. Llegué a tiempo pero estaba en la esquina opuesta al escenario. Los artistas casi ni se distinguían. Aquello es enorme. Lo bueno es que el gran juego de luces y escenografía se apreciaba con otro ángulo y me di cuenta de que Night of the Proms busca ser un espectáculo más allá de los artistas que lleva, que todo el mundo pueda disfrutar de buenos músicos durante más de 3 horas por el precio de un concierto de 2.
Debo poneros en un par de antecedentes más para poder valorar mi siempre subjetiva visión:
No tenía el cansancio del viaje, no había llegado tarde, no estaba irritado y había cámaras grabando. Decir que el concierto era mejor que el día anterior sin deciros que estaba predispuesto a ello sería casi un engaño, pero luego contrasté la opinión con el resto de españoles que estaban allí y todos coincidían. Que el concierto se estuviera grabando para un CD pudo ser la razón principal de que muchos de los artistas pusieran un poquito más. Lo cierto es que lo disfruté. Bailar el "Yoví yová, cadadía yo te quiero más" en la última grada rodeado de alemanes es toda una experiencia. Creo que todos me miraban con el rabillo del ojo salvo una niña que lo hacía descaradamente, con cara divertida, como queriendo bailar también pero sin atreverse.
Luego llegó el descanso. Pude saltar a la arena y ver el concierto en tercera fila, junto a todo el grupo de españoles que veis en la foto del otro día.
Aquí el concierto dio otro giro de tuerca. Ver desde cerca a las coristas a quienes hicimos la ola con la actuación de OMD (¿verdad Santi?) le da otro color. OMD estuvieron geniales. Cada artista fue coreado con ganas, y el remate lo pusimos cuando salió Oldfield. David, Octavio y yo, con premeditación, habíamos quedado en corear aquello de "torero, torero" y la gente se nos unió. Una risa que el propio Oldfield reflejó. Se vive diferente y se disfruta diferente. Hubiera cortado la mano a más de uno, pero sobretodo a esa mano que mostraba un disco de Ommadawn ¡Coño! Que me he hecho 2200 kilómetros para ver esto en directo y no para que un disco que estoy aburrido de ver me lo estampen en la cara. En fin, cosas de fans.

Hubo una canción que me negué a cantar hasta que no entienda su significado que decía algo así como "God let tee mighty be mighter" Digo yo que alguien me lo explicará con el tiempo, y prometo investigar.
Acabó el concierto con ramos de flores volando sobre el público mientras todos los artistas interpretaban "Yellow Submarine", y, de repente, me encontré sin españoles a mi alrededor.

Visto la hora que es, voy a tener que dedicar un tercer capítulo. ¿Porqué me enrrollaré tanto?

domingo, 17 de diciembre de 2006

Night of the proms

Vamos por partes.

Salí de Zaragoza a las 7:45 de la mañana. Un frío letárgico que se hizo notar en la nevada que estaba cayendo en Calatayud. Llegué a Madrid con 1 grado sobre cero, así que cuando el avión llegó a Düsseldorf con 20 minutos de retraso, la espera para el tren hacia Colonia no se hizo tan horrorosa con 8 grados a las 7:18 de la tarde. La pena es que junto al reloj había una nota que ponía "5 min. spät" (5 minutos de retraso). Tras 9 agonizantes minutos llegó el tren. Sí, agonizantes. El concierto empezaba a las 8 y el viaje en tren ya costaba 29. La impaciencia y la mala suerte se estaban empezando a confabular contra mis nervios. La cosa fue a peor cuando anunciaban por megafonía a la llegada a Leverkusen que debíamos esperar otros 10 minutos (que al final fueron 15) a que pasara el ICE, que es como el AVE español.
En el tren pensaba si sería mejor ir directamente o ir primero al hotel, pero el haber avisado en el hotel que llegaría sobre las 8 a 8:30, y no saber a qué hora acabaría el concierto, me hizo coger un taxi corriendo, dejar el carnet en recepción, la maleta en la habitación, y saltar de nuevo sobre el mismo taxi que hice esperar a la puerta de la pensión.
Luego a correr en busca de una puerta abierta del Köln Arena. No he comentado que mi entrada la tenía una persona del público, Santi Ruíz, por lo que no podía entrar así como así. Al final una pareja hizo asomar su billete por una puerta y se la abrieron. Corrí y en mi paupérrimo alemán hice entender al portero que mi entrada la tenía un amigo, y que me dejara esperarle dentro. Estas explicaciones venían acompañadas de fondo por Tubular Bells. Pasó TB, y a cada nota mi crispación crecía. Ya no cuento cuando además pasó Ommadawn. Estaba enfermando. Lo cierto es que la aparición de Santi no alivió mi decepción. Corrimos y traté de aliviarme con "O mai lovi" y "volare" de Gipsies. Reconozco que lo hicieron bien, levantaron de las sillas al público alemán, pero yo estaba en otra parte, ya fuera por el cansancio del viaje como por mi estado anímico.
Luego llegó el descanso. Saludé a Octavio, empezé a hablar ya más tranquilo con Santi, recuperé la ya difusa imagen de Ángel y Nacho, me presenté al resto y empezó la magia. No entré en el concierto hasta que OMD inundó el escenario. Maid Of Orleans me despertó y empecé a mirar y disfrutar de verdad. ¡Vaya temazo! ¡Vaya interpretación! Luego un mix de 4 piezas que presentaron en alemán junto a un striptease, y, para finalizar, Sailing on the Seven Seas. Desde ese momento me prometí poner un poco más de atención en la carrera de OMD del que sólo me acordaba del primer tema y de Enola Gay, tema que tal vez se echaba de menos, pero es que no hay más tiempo.
Tony Henri inconmesurable. Es el favorito de todo el público.
Luego Oldfield con Miriam Stockley. No fue una actuación brillante en Moonlight Shadow pero To France y Shadow on the Wall sí que mostraron el nivel que se podía esperar.
Allí, sentados a la derecha del escenario, el espectáculo sí que daba la impresión de costar los 65 euros que pagamos por la entrada, pero para verlo entero. Ahora irá este espectáculo de Night of the Proms a España con algunos cambios y veremos qué opina el público español.

Acabamos la noche en el McDonalds a mi pesar, como todos los presentes ese día saben, pero fue un momento agradable con bromas que me levantaron el poco ánimo que todavía permanecía caído por haber llegado tarde.

Mañana sigo con el segundo día, que fue el más intenso. No olvideis mirar el link que hay abajo.


http://proms.wordpress.com/2006/12/17/miriam-espana/