domingo, 21 de septiembre de 2008

Dalkey

Mi última visita fue Dalkey. A algunos les puede sonar como lugar de nacimiento de Bono, el cantante de U2. En cierta manera me impresionó la manera ta sutil para hacerme desistir en mi intento por visitar la casa natal del cantante. Una primera persona me dice que está muy lejos, unos 45 minutos andando. Luego otra me dice que para qué ir, si sólo hay unas puertas de hierro.
Dalkey es una de las 2 poblaciones declaradas como patrimonio irlandés dentro de County Dublin, la otra es Malahide.
Con este panorama y el tiempo apremiándome me dirigí directamente al castillo de Dalkey. Me he traído el panfleto pero he visto que se puede descargar por internet, así que voy a explicar cosas que no vienen aquí.
Lo primero destacar que la entrada me costó 5€ y vi trabajando tres actores y cuatro mujeres que se afanaban en darme la bienvenida. Después de venir del museo de James Joyce me sentí hasta sobreprotegido. Llegué tarde a la representación por lo que tuve que esperar 40 minutos que aproveché para callejear aunque me ofrecieron ir viendo el museo. Luego hicieron la visita guíada para mi solo hasta que a mitad de actuación entraron dos señores más que no esperaron demasiado. La introducción a la torre me la hizo una mujer mayor y muy atenta que al finalizar llamó a un arquero, el primer personaje de mi periplo por las estancias.
El castillo de Dalkey es la única torre que queda de las 7 que tenía la ciudad en la edad media. Dalkey por aquel entonces era el puerto de Dublín porque en su bahía hay demasiada arena para que fondearan los barcos. A una jornada de camino fue un bastión y ciudad importante. Comentó que el hierro de sus flechas procedía de Bilbao. Eso me llevó un poco a pensar sobre la importancia del puerto de Bilbao en la edad media, y es algo que tengo que investigar. También atribuyó la palabra gaélico a la onomatopeya de quien imita el idioma irlandés, y el corte de manga con 2 dedos a los arqueros ingleses.
Tras ver la villa desde lo alto de la torre me trasladan a la estancia mejor conservada, la cocina. Allí un cocinero me explica los usos culinarios de la época, el black pudding (como nuestra morcilla), la lengua de ternera, los callos, un revuelto de cabezas de pollo con ojos de pescado, el uso de las especias para ocultar la carne en mal estado... y también usos y costumbres a la mesa. Me impresionó que este actor se preocupaba incesantemete por que entendiera y me preguntaba de vez en cuando si sabía de lo que estaba hablando.
Después vino el curandero a explicar los métodos y utensitilios de cirugía y ortodoncia en la edad media. En la foto, detrás del actor, podéis ver un palo con telas blancas y rojas, y he sacado una foto a una barbería actual. Ese palo es el que se ponía en la tierra donde el curandero echaba los restos para que se pudrieran, así, con tal aviso, no se acercaba nadie.

Acabada la representación se bajan las escaleras y ofrecen varias maquetas y una iglesia del S.X sin techumbre. Por falta de tiempo no me vi el DVD, pero le pregunté a una de las señoras qué era lo más relevante de la iglesia. Me llevó a la tumba más antigua, del 1700 y pico, me llevó al interior de la iglesia contándome brevemente la historia, y finalmente me llevó a la parte "nueva" del cementerio. En el suelo se ha creado la silueta de un barco con piedras, representando la desgracia marítima que se llevó a 400 pasajeros en en siglo XVIII y que dio pie a la creación de Dun Laogharie, que nació para servir de puerto a la cantera de Dalkey (granito) y para servir de aviso a los navegantes que no encallaran en esa zona.

Hago una transcripción de lo que muestra el castillo de Dalkey.

- Casa castillo de una ciudad fortificada del S XV
- Subir a la almena
- Imaginar Dalkey en tiempos medievales
- Disfrutar de la vista desde las almenas hacia la cantera y hacia el mar
- Sentir la tranquilidad de la iglesia y el cementerio del siglo X
- Observa las maquetas de la cantera de Dalkey, del funicular y de los ferrocarriles atmosfericos
- Ver el DVD de puntos de interés local
- Una atención personalizada y exquisita.

Castillo de Goat
El castillo de Goat (cabra) toma su nombre de la familia Cheevers de Monkstown, que fuera proprietaria del castillo a principios del siglo XVII. La palabra Cheevers proviene de la palabra francesa "Chevre" que significa cabra. La cabra aparece en el escudo de armas. El edificio se convirtió en una sala de reuniones para los concejales de la ciudad de Dalkey en la década de de 1860 y continuó utilizándose para tal fin hasta 1936. Cuando se construyó el Ayuntamiento de Dalkey en la década de 1890 la planta baja se convirtió en el vestíbulo del ayuntamiento.
El castillo de Goat es un hermoso ejemplo de una casa de ciudad fortificad. Data de pricipios del siglo XV, cuando el estrecho de Dalkey se utilizaba para descargar la mercancía de los grandes barcos que amarraban en Dublín. Algunas de esas mercancías se trasvasaban a barcos más pequeños y se transportaba por mar hasta la ciudad. Se cree que las casas de la ciudad amurallada se construyeron para almacenar el excedente de mercancías. Su diseño es muy similar al de los castillos de Enrique VI que datan de 1429.
Esta ilustración muestra como puede que se utilizaran las distintas estancias. Había un almacén en la planta baja y el entresuelo también se utilizaba para almacenamiento. La sala de estar principal se encontraba arriba. En ella se reunía la familia, cocinaban y disfrutaban de momentos de asueto. Puede verse el aseo o "garderobe". Por encima de las estancias se encontraba otra planta utilizada como dormitorio.

Características estructurales
- Almenas:
El parapeto en el tejado es almenado. Esto queire decir que tiene partes altas y bajas. Este diseño proporcionaba protección a los defensores mientras disparaban flechas. Existe un pasillo para los guardianes o pasillo de la muralla, donde los guardianes o los arqueros vigilaban a través de ventanas estrechas. Los tejados de las torres eran a dos aguas y el pasillo de la muralla discurría entre los hastiales y las almenas.

- Garderobe:
Este era e aseo de una casa de ciuda medieval y está situado en la primera planta. Eran celdas pequeñas, ocuras, frías y con corrientes de aire construídas en las paredes con columnas de piedra que desembocaban directamente en un hoyo o una fosa situada debajo. Aquí en la ciudad, los residuos se arrojaban directamente a la calle a través de un conducto. La ropa se tendía en el garderobe ya que se creía que los vapores de la orina mataban los piojos y las pulgas.

- Bóvedas de cañón en la techumbre:
En la mayoría de las casas de la ciudad, las bóvedas de mortero de piedra se construían firectamente sobre la parte superior de pantallas de entramado de cáñamo o mimbre que soportaban un bastidor de madera. Cuando el bastidor se desmontaba, el entramado de cáñamo se dejaba unido al mortero y se enlucía. En la actualidad aún pueden verse las pantallas de cáñamo tejido en las paredes inferiores del techo.

- Planta entresuelo:
El suelo de madera ha sido recolocado parcialmente en su ubicación original. Se utilizaba para guardar mercancías. El conjunto inferior de vigas descansaba sobre dos conjuntos de impresionantes vigas de roble las cuales, a su vez, descansaban sobre ménsulas de piedra a lo largo de dos muros enfrentados. Los extremos del segundo conjunto de vigas descansaban sobre el primer conjunto.

- Puertas:
Las puertas de madera se abrían en piedras con orificios que se practicaban en la jamba: una "piedra ancla" a nivel del suelo y un "ojo colgante" en la parte superior.


Características defensivas

- Matacán:
Una abertura denominada matacán, construída sobre la puerta principal, permitía a los defensores arrojar piedras sobre los atacantes.

- Escaleras de caracol:
Las escaleras de caracol ascendían hacia la derecha, esto daba ventaja a los defensores diestros a la hora de esgrimir sus espadas. La barandilla de cuerda se colocaba habitualmente a la izquierda.

- Escaleras victorianas:
Las escaleras que suben actualmente a la primera planta no son de caracol y fueron instaladas a principios del siglo XIX

- Orificios de defensa:
Si los atacantes conseguían forzar la puerta principal, accedían a una pequeña sala con robustas puertas que debían atravesar. Sobre sus cabezas se encontraba un orificio de defensa. A través de él, los ocupantes arrojaban a los intrusos leña ardiendo, agua cociendo, rocas o troncos.

- Entrada:
La entrada estaba particulamente bien defendida. La puerta principal, de roble, se abría hacia dentro. Cuando se cerraba podía fijarse con una viga de madera. Habitualmente disponía de una reja de hierro abisagrada o "yett", instalada en la parte exterior de la entrada. El yett podía cerrarse después de cerrar la puerta principal.

- Torres exteriores:
Las torres exteriores, que se construyeron después de las casa de la ciudad fortificada, estaban rodeadas habitualmente por una valla denominada "bawn" protegida por un muro de piedra. Ésta tenía un acceso defendido y torres e las esquinas. Dentro de la valla se encontraban otros edificios como un salón para reuniones formales y para entretenimiento de grandes grupos. En momentos de peligro el ganado se introducía en el interior del recinto.

Mi sensación final es que es una visita recomendable.

Greystones

La ruta entre Sandycove y Greystones dos paradas que no hice. La primera es Killiney, donde hay una bonita playa según me cuentan. La otra es Bray. El tiempo que tenía no daba para mucho pero la posibilidad de haber visto los estudios donde se rodó Excalibur me atraía. Finalmente me decanté por Greystones en detrimento de Bray a pesar de que se veía desde el tren alguna de las mansiones del siglo XVII que había ya cotilleado en internet y que da un ambiente atractivo a la ciudad. Me quedé sin ver sus jardines y lo que debió ser la playa más concurrida de Dublín del siglo XVIII, un San Sebastián irlandés (con sus enormes diferencias)

Greystones está a unos 8 kilómetros siguiendo una línea de acantilados que se puede disfrutar perfectamente desde el tren. Era la primera vez que pisaba County Wicklow. Empezó a chispear por lo que mi paseo por la playa fue corto, pero lo suficiente para sacar unas fotos a las piedras grises que dan nombre al pueblo y comer allí.

sábado, 20 de septiembre de 2008

Sandycove

Desde Dun Laogharie hasta Sandycove hay un bonito paseo por la costa. De nuevo el mar. No es que sea bonito , simplemente es la agradable sensación de estar junto al mar.

No tan agradable fue la visita a la Torre Martello de Sandycove. Es el típico "Museo Trampa" británico. Sin tener mucho de interés ha sido convertido en museo de 7'10€ de entrada. Sus piezas más relevantes son primeras ediciones de libros, un chaleco, una guitarra, una petaca y un bastón de James Joyce. Mucha fotocopia y algún original en sus cajas de metacrilato con barómetros. La estrecha escalera asciende al cuarto donde posiblemente se alojó Joyce y decoran con una pantera de porcelana para evocar el episodio que más abajo relato. Desde lo alto de la torre se puede divisar gran parte de la costa y a los bañistas en una pequeña cala a los pies de la torre. Para mi fueron 6€ con reducción que consideré mal gastados pero voy a relatar lo que dice el panfleto de esta torre para que valoreis.

Texto sobre la torre:

La torre de James Joyce, también conocida como The Martello Tower in Sandycove, fue contruída en 1804 por el ejército británico para defenderse de una posible invasión napoleónica. En un principio, era posible acceder a la torre através de una puerta de metal que se encontraba a unos 4 metos del suelo gracias a una escalera. Los muros tienen un espesor aproximado de 2'5 metros.

La plataforma para los cañones se encuentra en la cima de la torre y todavía se pueden contemplar los raíles por los que se deslizaba el carro que transportaba un cañón. Las balas de cañón se calentaban en un horno situado en la parte superior de las escaleras circulares. La torre junto a la batería tuvieron como ocupants al ejército hasta 1904 cuando un estudiante de edicina y conocido poeta, Oliver St.John Gogarty se convirtió en el primer ocupante civil de la torre. Durante su estancia se sabe que personajes ilustres de las letras solían frecuentar la torre.

En 1962 Sylvia Beach, editora del Ulises la convirtió en el museo de Joyce y en la actualidad es proprietaria del Dublín Tourism Entreprises.


Me paro para escribir una nota personal. La primera parte del Ulises fue publicada en EE.UU. y censurada por su contenido erótico. Cuando presentó el libro a la Shakespeare & Co. (la empresa editorial de Sylvia Beach) en París, ¿qué presentó? Estuvo haciendo notas hasta 4 días antes de su publicación en 1922 y se publicaron 1000 ejemplares ¿Porqué Sylvia Beach no pone estas notas en su museo y deja sólo una triste página?


Estancia de Joyce en la torre:
Cuando en agosto de 1904 Oliver St.John Gogarty se trasladó a la torre, invitó a Joyce a permanecer con él una temporada. Por aquel entonces, Joyce tenía 20 años y se encontraba
en los inicios de su carrera literaria. En ese año escribió un poema titulado "The holly office" en el cual atacaba a todas las figuras literarias del Dublín de la época y en el que se proclamaba alma independiente. Joyce acusaba al mismo Gogarty de engreído y cuando Joyce llegó a la torre se encontró con un recibimiento un tanto frío. Sin embargo, Gogarty le permitió quedarse probablemente por temor a lo que Joyce podía seguir escribiendo sobre él.
Unos días más tarde se les unió Samuel Chenevix Trench, un amigo de Gogarty de raíces anglo-irlandesas que insistía en hablar irlandés a pesar de su marcado acento de Oxford y que añadió cierta tensión a la atmósfera.
Durante la sexa noche de la estancia de Joyce, Trench tuvo una pesadilla sobre una pantera negra, lo que le motivó a levantarse, coger una pistola y disparar varios tiros a la chimenea para luego volverse a dormir. Gogarty cogió la misma pistola y gritó "Déjamelo a mi" y disparó a las sartenes situadas por encima de donde dormía Joyce. No hizo falta más para que Joyce abandonase inmediatamente la torre a la cual jamás volvería. Un mes más tarde, Joyce se fugó a Europa con Nora Barnacle e inició un exilio voluntario.

El Ulises
El Ulises confirió gran renombre a la torre. La escena inicial del libro tiene lugar en la parte superior de la torre con el personaje Buck Mulligan apareciendo por las escaleras. Se afeita al aire libre y en ese momento aparece Stephen Dedalus de quien se burla por el ridículo largo luto que guarda por su madre. En el primer capítulo, se describe la sala circular donde están desayunando Buck Mulligan (Gogarty), Stephen Dedalus (Joyce) y el inglés Haines (Trench). Esta descripción junto con las memorias que dejó Gogarty ofrecen indicios suficientes para saber como era la habitación por aquel entonces, tal y como se muestra en el Ulises

El Museo
La sala de exposiciones, The Exhibition Hall, contiene la mayoría de las piezas de exposición del museo, incluyendo un busto de Joyce realizado por
Milton Hebald. En las paredes se pueden observar cuadros inspirados en Joyce y su obra, así como fotografías de interés fundamentalmente biográfico. Se incluyen además las edicioes príncipe de la mayoría de los libros de Joyce, entre las que se encuentra la edición príncipe del Ulyses publicada por la editorial Shakespeare & Co. en 1922 y una edición de lujo ilustrada por el mismísimo Matisse. También encontrará una página del manuscrio original de Finnegans Wake. La vitrina alta en el polvorín contiene algunos artículos personales de Joyce, como un chaleco bordado por su abuela, su guitarra y una corbata que Samuel Beckett recibió de Joyce. Así mismo podrá ver dos máscaras de yeso de Joyce que realizó en 1941 el escultor Paul Speck el día que Joyce falleció. Se expone igualmente una réplica en bronce de dichas máscaras.

Me está empezando a entrar el gusanillo de leer el Ulises

viernes, 19 de septiembre de 2008

Mi odisea para ser ciudadano de Amberes

Pequeño resumen de mi periplo burocrático por este país.
Vine ya hace un año, como he señalado anteriormente. Mi primera experiencia también la he relatado. Compartí piso con una chica con la que tenía un contrato verbal y salió como salió.
Se supone que, después de 3 meses tienes que haber solicitado el empadronamiento en la ciudad de residencia, caso contrario se entiende que eres ilegal, pues yo ya llevo 12 meses y 11 días y sigo, por obra y gracia de ser ciudadano europeo, pudiendo trabajar sin cumplimentar papeles.

Mi primer intento por ser ciudadano de Amberes fue estando con esa compañera de piso. Fui a solicitar el empadronamiento en Borgerhout, el distrito de Amberes donde me correspondía. Tras 2 horas de espera me pidieron fotos y un certificado que confirmara que estaba viviendo en la dirección que daba. Me fue imposible. No tenía ni contrato a mi nombre ni facturas. La chica en concreto no quería darme el contrato para eso porque entonces tendría que declarar las rentas que estaba obteniendo. Tampoco quería darme una declaración diciendo que era mi pareja y que por eso no había contrato. En fin, que estando en esa situación no había nada que hacer.

Llegó marzo y tuve que solicita el visado para ir a India. Como no tenía mi carnet belga, el trámite pasaba por enviar mis papeles a la embajada española y pagar 50 euros más por el trámite. Desde ese momento y con mis ganas de viajar ya estaba decidido a hacerme la documentación.
Por aquel entonces también tuve algún problema. En el segundo banco donde fui a pedir hipoteca me preguntaron cuanto tiempo llevaba en el país. Les dije la verdad: 7 meses. Su respuesta fue inmediata aclarándome que mi situación era irregular y no podían conceder créditos a personas en situación irregular. La solución fue fácil, no tuve nada más que ir a otra oficina y no proporcionar ese dato.
A mi regreso de India, empecé los trámites. Con mi nueva residencia debía ir al ayuntamiento de Amberes a solicitar el empadronamiento. Fui al ayuntamiento y me dieron otra dirección donde dirigirme en Lange Gasthuisstraat. Pedí número y me dieron para 10 días después. Pedí cambio de turno para ir ese día que coincidió con una de las visitas que me hicieron los muchos que vinieron este verano. El trámite fue muy sencillo: ellos se tomaban nota de mi documentación y dirección y la policía se pasaría a confirmar que esos datos eran correctos.

2 meses después, por puro agotamiento policial, me dejaron una nota en el buzón diciendo que habían intentado localizarme y que no había sido posible pero que habían confirmado con los vecinos que yo residía allí. Ese día me alegré mucho de haber dado la fiesta en casa en junio y que oyeran todos que había alguien viviendo.

Ahora, con dicho papel, debía ir al ayuntamiento con 15 euros, una foto, copia de mi documentación, triplicado de mi contrato de alquiler o compra y el modelo 8. Lo curioso es que a Jose no le pidieron la copia triplicada, pero de eso me enteraría más tarde. Fui al ayuntamiento y pedí en información dónde podía localizar un modelo 8. La mujer me dijo con toda la elocuencia que supo que es un papel que desempadrona del anterior sitio y empadrona en el actual y que se consigue en la embajada. Pasé 3 semanas buscando un hueco en mi agenda laboral para poder ir a la embajada para pedir el modelo 8 siempre con la sombra de saber cuanto me costaría la gracia. A la cuarta semana me dice Jose que ya tiene la cartita de los códigos.
- ¿Y el modelo 8?
- ¿El modelo 8?
- Sí. Me dijo la mujer que tenía que pedirlo en la embajada.
- Si eso te lo dan allí. Me dijo la mujer que me lo había dado y yo le dije que no, y lo rellené allí.
Me pasó exáctamente lo mismo. Cogí número, esperé cola, y cuando llegó mi turno me preguntaron por las copias varias y por el modelo 8 relleno y yo ni idea. Lo rellenamos allí, me dijeron que me lo habían dado (casualidades de la vida) y me hicieron volver a esperar. Me volvieron a avisar y me pidieron un papel que debía llevar, el dinero y una foto. Yo no entendía a qué papel se refería y ella poniendose entre nerviosa por la difícil comunicación y borde. En esto que se levanta, va al escritorio de su compañera, conversan un poco, y vuelve con un papel en la mano. Su compañera se había olvidado darmelo. Al acabar me dijo la mujer
- Ahora tienes que recibir una carta con un pin y con esa carta venir otra vez al ayuntamiento.

Hoy, 2 semanas más tarde, he recibido la carta. ¿Cuánto más tardaré en recibir el carnet?

Como nota a parte. Si me mudara de casa, el proceso se repetiría desde el paso de la visita policial.

domingo, 7 de septiembre de 2008

Un año y...

Hoy hace un año de mi llegada a Bélgica. Son momentos que invitan al balance y a la reflexión.

En trabajo sigo en primera línea pero cobro más que en España y tengo algo menos de responsabilidad. De toda maneras, dentro del mercado de la informática belga, EDS es de los que peor pagan, así que nunca se sabe lo que deparará el futuro. Eso sí, me he podido permitir hipotecarme, cosa que dudo mucho que hubiera podido hacer en España. Llamé el otro día y parece que ya están todos los papeles y finalmente firmaré pronto.

De amores sigo igual. Vine sin pareja y sin pareja sigo. Mi único escarceo con una belga fue realmente triste. Fui a dar con una loca que lo reconocía y culpaba a sus genes y a su padre. Sigo soltero, sin compromiso, y a veces pienso que mejor solo que mal acompañado.

Salud bien. Hoy me he chamuscado 2 dedos friendo un huevo y estoy escribiendo como los principantes, con 2 dedos.

Mi celebración ha estado bien. El sábado la décima fiesta de la cerveza belga. Tengo la lista por algún sitio con las cervezas que me bebí. Montan unas carpas en la Grand Place de Bruselas, y con ese marco incomparable se junta bebedores de cerveza para degustar cualquiera de la lista quw contiene el link. Quiero repetir el próximo año.

Con el contento volví a Amberes y conocí por fin a Milena. Unos tragos y para casa ya muy perjudicado.

Hoy he conocido también a una española que vive aquí, Ana Maria, y a su hija. Juntos fuimos al concierto de la filarmónica de Flandes. Nos llovió un poco en las primeras piezas, pero luego se puso el cielo azul hasta que anocheció. Gran concierto que me deja con las ganas de volver a un concierto de música clásica, cosa que no hacía desde hace más de 2 años.

Buen fin de semana para celebrar que ya ha pasado un año desde que salí de España.

sábado, 30 de agosto de 2008

Lier, Lierre

Una de estas ciudades es la pequeña pero fascinante ciudad de Lier, situada en las riberas del río Nete, entre canales. Se encuentra a mitad de camino entre Amberes y Malinas. En tren cuesta unos 15 minutos desde Amberes.

Lier es famosa en toda Bélgica por la elaboración de encajes y la fabricación de instrumentos musicales en metal. A pesar de ser fuertemente dañada durante la Primera Guerra Mundial, hoy la ciudad apenas muestra síntomas de aquellos malos momentos. La plaza principal de Lier, la Grote Markt, está rodeada de edificios antiguos, entre los que sobresale el Ayuntamiento, un elegante palacio de estilo rococó, levantado en 1741, que conserva un campanario de 1369 y el escudo de la ciudad en la fachada. Su interior merece la pena visitarlo, con una amplia escalera y cuadros en sus paredes de muy bella factura, si bien yo no lo visité y me queda pendiente.

Adosada a la pared trasera del Ayuntamiento hay una torre campanario desde donde antiguamente se anunciaban los acontecimientos de la ciudad. La torre data de 1369 y está coronada con cuatro pequeñas torretas y una aguja final. Las pequeñas torretas son de 1911, aunque su aspecto es de estilo medieval para no desestabilizar el conjunto. Detrás del Ayuntamiento está la Capilla de Santiago de 1383 y a la izquierda la antigua Vleshuis o Casa de los Carniceros de 1418, hoy en día usada para exposiciones temporales. He puesto la foto al final del reportaje porque no me quedaba bien aquí.

A pocos pasos de esta Plaza se encuentra el Museo Wuyts van Campen. Contiene muebles y objetos de arte del siglo XVIII. También podemos contemplar en él cuadros de artistas flamencos. Muy curiosa y preciosa a su vez es la Zimmertoren, la torre que forma parte de la antigua muralla del siglo XIV. Se halla en la Plaza Zimmer al sur de la plaza principal. Cuando yo fui estaban tapada como si la estuvieran limpiando más que restaurando. En la fachada de la torre hay un reloj astronómico con 11 esferas, construido por el relojero local Zimmer. Esta torre es uno de los símbolos de la ciudad. Enfrente la no menos hermosa Gevangenenpoort, o puerta de los prisioneros, del siglo XIV, originariamente puerta de la muralla de la ciudad.

Continuando al sur de la Plaza Zimmer se llega al Beguinaje, un barrio popular de Lier muy pintoresco fundado en el siglo XIII, con una elegante puerta de entrada barroca y una iglesia

del siglo XVII. Las casas de la zona son realmente preciosas, casas de madera que le dan al lugar un aspecto casi de dibujos animados, muy sencillas y coloridas. Hay una paz que inquieta. Una de estas casas, muy famosa, es la Casa Timmerman, que fue taller del herrero local Lodewijk van Boeckel, en donde se exponen sus obras.





Así llegamos a una de las iglesias góticas más impresionantes de Bélgica, la Iglesia de San Gomarus. Construida en 1372, destaca su torre de 1702, con 454 campanas. El interior es sumamente rico en obras de arte, quizás un poco cargado la verdad, pero si nos acercamos a observar los detalles resulta francamente deslumbrante. Tenemos que pasarnos por el arco del coro, de piedra y decorado con estatuas y escenas de la Pasión, contemplar las vidrieras que suben desde el coro hasta el punto más alto de la iglesia, y los preciosos ventanales de las naves laterales. El trabajo en piedra del coro altar es impresionante y las ineludibles gárgolas suponen un bonito paseo.

A la derecha de la iglesia está la antigua Danske Poort, de principios del siglo XVI, donde vivió desde 1524 a 1530 el rey destronado danés Cristian II. Y no podemos visitar Lier sin pasarnos por la Casa Fortuin, un hermoso edificio de color blanco, símbolo de la ciudad, ubicado en la Plaza Timmerman, junto al canal de Lier. Probablemente data del siglo XVII, y solía ser en aquella época un almacén de trigo y grano. Desde su restauración en 1965, es el restaurante más famoso de la ciudad.

martes, 12 de agosto de 2008

Malahide

Desde hacía 4 meses que no escribía en mi cuaderno de viaje y ya he visitado varios sitios de los que no he hecho reseña alguna, entre ellos Luxemburgo.


Pero esta reseña va dedicada a una bonita población portuaria llamada Malahide. El pueblo está a unos 30 minutos de Dublín pero yo tuve la mala suerte de que un tren se quedara averiado en la línea y tardara otros 30 minutos más en poder llegar desde Howth Junction hasta Mullach Ide, que es su nombre en irlandés. Es el tiempo justo para leer la prensa local y ver como se sigue hablando de pedófilos belgas fuera de Bélgica, que Ryanair va a cancelar los billetes comprados con otras compañías como Atrapalo, por ejemplo, y ver que hay varios anuncios en lenguas como polaco o rumano de empresas de telefonía y banca. ¿No hace pensar?





Llegué a la estación y nada más salir, a la izquierda, había unos mapas señalando cómo llegar hasta el castillo. Es sencillo: se sale a la derecha de la estación y se siguen los carteles a través de un bonito parque. La entrada al castillo cuesta 7'25€ y tienen reducción de un euro para estudiantes y mayores. Me ofrecieron una guia en el idioma que pidiera, y me dieron en español una transcripción de las voces que presentan las salas. Sí. La visita guiada era una persona poniendo unos CDs o similares que te contaban la historia del lugar con un acento bastante limpio. Para los que entiendan inglés, la guía es totalmente inútil. Por cierto, no dejan sacar fotos del interior.


Malahide es uno de los castillos más antiguos de la historia de Irlanda. Durante 800 años fue el hogar de la familia Talbot. Los Talbot llegaron a Inglaterra con la invasión normanda en el S.XI, y en el 1174 le fueron concedidas las tierras por Juan II donde edificarían el castillo. Me pregunté si tendría algo que ver con Marie De France de la que ya hablé anteriormente.


Tras muchos avatares en los que pierden el castillo varias veces, como por ejemplo durante la época de Cromwell, la familia fue acumulando una buena cantidad de cuadros y mobiliario. La presentación se centra mucho en el mobiliario, por ejemplo una mesa de Bossi, ignorando piezas como "El juicio de Paris" de P.P.Rubens. Me estoy preguntando si sería una copia, pero aseguro que lo vi con el nombre de Rubens.


El castillo está encantado y su fantasma se llama Puck, incluso tiene sus propias puertas. A partir de 1975 (última aparición del fantasma) la familia Talbot dejó la casa a las autoridades locales y su última dueña se fue a Nueva Zelanda.


Comí en el Duffys Arms en Malahide.


Luego me paseé por la playa hasta la boca del estuario donde volví a mojar mis pies en el mar de Irlanda. Hacía años desde la última vez, en el año 2000.

lunes, 11 de agosto de 2008

Howth

De vuelta a mis viajes, el pasado día 8 de agosto estuve en Irlanda. Visité Howth y Malahide el mismo día, incluso Monkstown, de la cual no tengo fotos.
Howth es famoso porque estando cerca de Dublín tiene unos acantilados desde los que se puede observar toda la ciudad. Los cortados son bellísimos, impresionantes y recomendables. Pude ver que la línea 3 y la línea Dart de tren llegan hasta allí. En 40 minutos te puedes plantar en la estación desde el centro de Dublín. El precio del billete en estos momentos es de 3€ ida y vuelta desde Howth Junction.
Sales hacia la izquierda de la estación y puedes seguir la costa bordeando un parque y acercarte al rompeolas donde puedes encontrarte focas, o puedes coger una calle que sube ligeramente por la derecha y que va a dar a una antigua abadía y un puesto de observación.
Yo elegí el primer camino sin éxito (no vi focas), y luego subí bordeando el acantilado. Muy recomendable. Un hombre me dijo que llegar hasta el pico del acantilado donde se ve Dublín y volver cresteando me costaría una hora y media. Tras 40 minutos, teniendo en cuenta que había quedado con Patricia, quería volver. Antes de empezar la ascensión hablé con un hombre y una mujer. El hombre me dijo que el camino completo cuesta 90 minutos, por lo que decidí acortar y encontré facilmente el camino de la cima. Supongo que en un día con lluvia esa tarea hubiera sido prácticamente imposible.
Volví en 30 minutos y había visto solamente el principio de la ciudad. El camino de la cima acaba en Upper Clift Road y no tiene las bonitas vistas del camino de los acantiladosm sin embargo pasé por delante de esta iglesia que, de otra manera, no la habría visto aunque no es demasiado espectacular. Cuando saqué las cuentas de lo que me había costado, por unos 10 minutos no vi la bahía completa. Lo peor de todo es que tenía en el reloj la hora continental y tal vez me hubiera dado tiempo.
Tal vez vuelva y vea Dublín entero algún día desde los acantilados.












martes, 29 de julio de 2008

Totalmente de acuerdo

Estoy leyendo Ambigüedad de Elliot Pearlman y justo ayer leía esto:

"En el siglo XIX algunos pensadores dijeron que, como colorario del contrato social implícito entre los individuos y la sociedad para el beneficio mutuo, el Estado debía tener mayor responsabilidad en el bienestar económico de los ciudadanos. ¡Muy buena idea¡ Pero ¿qué sucede? Se lleva la idea al extremo. Mayor responsabilidad se transofrma en responsabilidad total y control total por parte del Estado de la actividad económica. Esta transformación tiene lugar en Rusia y China, y millones de personas son encarceladas o mueren a causa de ella. En el siglo siguiente acaba tiranizada la mitad del planeta. Los que se oponen a ella son asesinados, recluidos en prisiones o tachados de dementes. Cuando finalmente la transformación está tan desacreditada que hasta la abandonan sus defensores, vemos que triunfa arrolladoramente el polo opuesto y emerge una nueva tiranía. La responsabilidad total por parte del Estado en el bienestar económico de los individuos se reduce, no a una responsabilidad parcial, si no a una responsabilidad nula. Un extremo da paso a otro extremo, a una nueva locura, llamada neoliberalismo o, eufemísticamente, globalización, una locura que insiste en que el Estado no debe interferir en el en el funcionamiento salvaje del mercado. Cualquier discurso sobre el bien común se considera intelectualmente sospechoso, como el producto de unas mentes trastornadas."

Se me ocurren muchas cosas que añadir. Justo el día siguiente encuentro este documento. Es un video brillante. Mejor verlo que ponerme a hablar de algo que esta presentación ha resumido y que comparto al 200%




Disminuir el consumo, ignorar el marketing hasta donde se pueda, forzar la disminución de la rotación de stock (así me lo enseñaron en la carrera) Podemos formar parte de los que, a los 6 meses, conservan el 50% de lo consumido. Me ha costado una dura discusión con Kristiane, pero creo que están por delante los valores personales que los de mercado o moda.

sábado, 5 de julio de 2008

Cocina India

Antes de empezar, decir que voy a poner recetas en la página de recetas que hay a la derecha o pinchando el link.

La cocina india es tan rica y variada como la historia de su civilización. India tiene la segunda tierra más fértil del mundo y ya desde antiguo la ruta de la seda transportaba especias y plantas aromáticas que suponían en occidente una demostración de opulencia. Un plato guisado con pimienta era una delicatessen sólo permisible en los hogares más ricos de las ciudades. Los embutidos curados con pimienta es un invento relativamente reciente en nuestra cultura.

La abundancia y variedad de productos no podrían haberse combinado mejor en manos de culturas tan pegadas a los sentidos como las que coexisten en esa tierra. La mezcla de colores, sabores y texturas de un plato indio es una verdadera fiesta de los sentidos, y parte de ello lo podéis ver en el blog De Capone A... donde comenté un restaurante en Mumbai.


La cocina India se basa en sus especias que Se trituran para hacer masalas, mezclas aromáticas preparadas. Las masalas varían mucho de un restaurante a otro. Un mismo masala puede saber diferente en el momento en que cambias una pequeña porción de la proporción, por lo que no me atrevería a decir que hay realmente recetas fijas sobre cómo elaborar estas mezclas. El masala más conocido en Europa es el curry, que consiste en una salsa en la que se pueden mezclar cilantro, cúrcuma, clavo, entre otros por lo que el sabor que aporta a los platos es realmente intenso. El curry no sólo es usado en platos de carne o arroz, sino que también puede mezclarse por ejemplo con yogur o con azúcar y generar innumerables salsas para cualquier plato.

Los platos indios ofrecen sabores ligeros a azafrán, nuez moscada y por supuesto a curry, o fuertes a cilantro, pimienta y pimentón. Para cocinar usan las especias ya comentadas y, más que freir, cuecen en grasas suaves o cremas lácteas (yogurt si preferís).


El arroz es el pilar más importantes de la cocina de este país, usando variedades de basmati. A partir nos encontramos con una variedad infinita de posibilidades. No sólo porque en un mismo plato podamos llegar a degustar hasta 25 especias diferentes con todo lo que conlleva de aroma y sabor, si no porque los diferentes grupos étnicos han aportado su granito de arena a la diversidad gastronómica.

Los musulmanes no pueden comer cerdo, los hindúes no pueden comer ternera, en el sur tienen una amplia variedad de pescados y cocinan con coco, los budistas son vegetarianos, e incluso alguna rama del budismo prohibe el consumo de vegetales que hayan crecido bajo tierra (patatas, zanahorias, cebollas...) lo cual me impactó porque siempre creí a Arguiñano cuando, en uno de sus programas, aseguró que nunca había oído una cocina en el mundo que no usara cebolla. Me duele que la palabra de Arguiñano hablando de cocina no sea como la del Papa hablando de Dios (o igual sí uhmmmm)

Algunos de los entrantes más populares son las “dosa” (la foto con la cosa alargada), una torta crujiente que se sirve con patatas u otra guarnición y que hay que despedazar con los dedos para comer arrebañando el plato. Otra posibilidad es la “samosa”, una empanadilla rellena de carne o verdura. Recuerdo también el Masala dosa que era como unas tortas especiadas de lentejas y arroz. Las lentejas es otro de los elementos destacados de la cocina India. No son tan gruesas como las pardinas españolas, si no como más laminadas y, si las cueces demasiado enseguida se queda una masa que recuerda a un puré. Tambien hay un montón de acompañamientos a base de guisantes.

Postres... no probé muchos o todos eran muy occidentalizados. Recuerdo los
Lassi de frutas, que son como batidos con la leche ligeramente fermentada. Deliciosos. Tal vez deba decir que no es occidental, si no que me recuerda a algunos de los postres que he visto en restaurantes turcos o árabes. Para finalizar siempre había la posibilidad de tomar un Chai (leche especiada con su masala generalmente a base de clavo, canela y nuez moscada) y acabar comiendo un Pan, que era una hoja de un árbol en la que añadían cal, anís, comino y otras especias que desconozco, a veces caramelizadas, y que realmente ayuda a hacer la digestión y su precio es ridículo.

Siempre cuando se viaja a India recomiendan no comer nada en los puestos callejeros para evitar tener disentería. Yo no puede evitarlo. Lo primero que me invitaron eran unas galletitas en forma de canica gorda que el tendero rompía con el pulgar y vertía un líquido dentro con alguna verdura. Te daban la opción de más o menos especiada. Todo un riesgo pero me han dicho que es típico de Mumbai. No está malo pero, repito, es un riesgo higiénico. La segunda cosa que tomé y esto sí que recomiendo arriesgarse, es zumo de caña de azúcar. Hay puestos con techumbre de caña que tienen una prensadora. Esta prensadora saca el zumo y está realmente delicioso, sobretodo si le han puedo un poco de hielo picado. Luego ya me atrevía a pedir Pan si me venía bien tras haber comido.

Voy a ir dejando alguna receta en Las tapas de mi madre.

En lo que se refiere a beber en India... No hay muchas elecciones. A partir de las 12 está prohibida la venta de alcohol salvo que solicites un derecho en la aduana que tienes que pagar y el consumo de alcohol en la calle está penado con la carcel. El precio de una cerveza es 5 veces el de la comida. Tuvimos la suerte de probar la
Cobra, que también está disponible en Europa, y que me pareció excelente. Una cerveza que se acerca mucho a las cervezas naturales: ácida y con cierto poso. El resto de alcoholes que llegamos a probar, o eran occidentales o no valían la pena salvo el Chenin Blanc al que ya hice referencia en De Capone A... ese vino era muy bueno y de fabricación indígena. Habrá que ir descubriendo más productos de esta uva.
Volviendo a las cervezas, la
Royal Challenge es penosa, y en la Cobra, nos llamo la atención una nota en inglés que decía que esa cerveza estaba disponible sólo en esa región. Al parecer como cada región tiene sus tasas, tienen que incluir a qué zona va cada botella.