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martes, 21 de febrero de 2012

Dzibilchaltún

Un momento de duda en mi viaje. Ir al aeropuerto a buscar una maleta que no tenían por la mañana me había hecho perder mucho tiempo y mi objetivo era amplio para ese día. La primera parada prevista era Dzibilchatún, al norte, y el resto de objetivos se extienden por la ruta Puuc al sur. Estuve por sustituir el primero por Mayapán ya que la guía trotamundos la puntúa mejor, pero eso de ver un Chichen Itzá en pequeño me hizo decantarme por la opción larga.

Encarado al norte una vez que el primer avión de la mañana no trajo la maleta, llegué casi a las 11 por carretera bien señalizada.


Dzibilchaltún no es grandioso pero es una ruina digna de visitarse. La plaza tiene un monolito central más alto de los que vi en la ruta Puuc, y eso es un detalle que no se ve en todas las ruinas, tal vez por destrucción o porque no corresponde a una época similar. Parecía más una columna que me recordaba las imágenes de romanos azotando a cristo.
Sin duda el monumento más destacado es el templo de las siete muñecas. Es el primero de varios que vería ese día que tienen alineación con el sol en el equinoccio.

Casa de las 7 muñecas en un día con el ángulo correcto del sol. En mi caso el sol estaba a 0º alineado con mi cabeza. ¡Cómo picaba!

No hubo baño en el cenote Xlacah ni visita al museo (en el que dicen que hay más piezas que en el de Chichen Itzá) porque quedaba mucho que visitar y muchos kilómetros por hacer, no por falta de ganas con 40 grados que hacía.



Contada mi experiencia paso a transcribir el folleto que está en español, inglés, francés, alemán e italiano, que no daban a la entrada pero que cogí del albergue en Mérida.

Dzibilchaltún significa en lengua maya "El lugar donde hay escritura en las piedras", en alusión a las numerosas lápidas conmemorativas encontradas en el sitio, llamadas también estelas. Se encuentra ubicado en el km.14 de la carretera Mérida-Progreso, a 52 km. de X'cambó, lugar de donde obtenían la sal, producto básico en su comercio. Según los expertos, hubo asentamientos desde el año 500 a.c., es posible que desde antes y perduró hasta la conquista de los españoles alrededor del año 1540.

El asentamiento abarcó unos 19 km²siendo de tipo concéntrico, en los que se han hallado alrededor de 8400 estructuras. La parte central está compuesta por numerosas construcciones monumentales que abarcan unas 25 hectáreas. En el resto del área se encuentran conjuntos arquitectónicos dispersos con pirámides y edificios abovedados. Se cree que pudo haber alcanzado una población hasta de 40000 habitantes lo que la coloca como una de las ciudades antiguas más grandes de Mesoamérica.

A parte de las estelas, en donde sobresale la número 19 que es considerada una obra maestra del arte escultórico maya, destaca la “mampostería verdadera”, es decir, piedras unidas con argamasa y cuñas así como las bóvedas construidas con el sistema de piedras saledizas.
El asentamiento presenta varios sacbe'oob (caminos antiguos) que comunicaban con varios grupos de edificios. Caminando a través de éstos podemos transportarnos imaginariamente hacia un mundo totalmente diferente al nuestro, lleno de acontecimientos fascinantes y enigmáticos. Al borde Este del sacbé 1, un conjunto que cubre: 24,300 m2 cuya estructura principal es conocido como "El Templo de las siete muñecas" o "Templo del Sol" que es una subestructura cuadrangular de lo que alguna vez fue un templo monumental y en el que se puede observar un fenómeno solar, en donde el dios maya del sol
asoma su plumaje de fuego por las puertas del majestuoso templo durante los primeros días de primavera y de otoño, debido a la impresionante precisión matemática de los mayas. Espectáculo digno de admirar para comprender la perfección de la sabiduría de esta civilización.



En el otro lado, rematando la Plaza Central por su parte poniente, se encuentra el Cenote Xlacah (“Pueblo viejo”), uno de los más grandes y profundos encontrados hasta hoy día en Yucatán. Se han rescatado gran número de piezas arqueológicas, principalmente vasijas. Sus aguas cristalinas
cubiertas de lirios que flotan en la superficie han sido testigos eternos de la grandeza de este lugar, cobrando inigualable belleza al ser a travesadas por los rayos del sol.
Además de una importante zona arqueológica. Dzibilchaltún es un Parque Ecológico Nacional, que nos ofrece un espectáculo único con su centenar de especies de avifauna y gran variedad de bellísimas mariposas que nos conducen a través del tiempo a una muestra del desarrollo de los mayas y su manejo
de la naturaleza, enseñándonos la estrecha comunicación entre la sociedad y la naturaleza por miles de años.

domingo, 19 de febrero de 2012

Mérida (Yucatán) II

Voy a transcribir las notas de la revista que nos dieron en nuestro paseo nocturno para que, quien quiera visitarla con más calma de la que yo puse en mi viaje, lo haga.
Fundada el 6 de enero de 1542 por Francisco de Montejo "El Mozo", Mérida se edificó sobre las ruinas de la antigua ciudad maya de T'Hó. Actualmente es el centro poblacional más grande del sureste mexicano y sorprende a los visitantes con la gentileza de sus habitantes, la belleza de sus edificios y el verdor de sus parques.
Para conocer Mérida el recorrido se puede iniciar en la Plaza Grande, jardín principal de la ciudad, en cuyo costado norte se ubica el Palacio de Gobierno, sede del ejecutivo estatal, que alverga murales de Fernando Castro Pacheco, orgulloso representante de la pintura yucateca.

Sigue el sentido de las manecillas del reloj para llegar a la catedral, la más antigua de América en tierra firme. La fachada de este lugar da acceso a la nave que alberga la bella cruz de madera tallada, retablos y al venerado Cristo de las Ampollas.

A un costado de Catedral se erige el Museo de Arte Contemporáneo Ateneo de Yucatán (MACAY), edificio de arquitectura colonial que alberga distintas exposiciones itinerantes y fijas. Al sur se encuentra la Casa del Conquistador, la más bella obra de arte civil plateresco en México, que data de 1549 y que fue construida por manos mayas.

Como la vi de noche, la foto es perfecta. Como está el una web del bicentenario de la independencia de México, espero que dure.

Al oeste se encuentran el Palacio Municipal, sede del poder local, y el Centro Cultural Olimpo, recinto de arte, ciencia y conocimiento, orgullo de todos los yucatecos. En los alrededores de la Plaza Grande se encuentran diversos sitios que se pueden visitar a pie, como el Parque Hidalgo, el teatro Peón Contreras, uno de los más bellos de México, la rectoría  de la Universidad Autónoma de Yucatán y el parque de Santa Lucía, con sus efigies de poetas yucatecos.

Hacia el norte de la ciudad se encuentra el paseo de Montejo, la avenida más famosa de Mérida que impresiona a propios y extraños con sus bellos prados, amplios andadores e imponentes mansiones. Una de ellas, el Palacio Cantón, alberga el Museo Regional de Antropología  es una parada obligada para conocer mejor la historia y cultura maya.

El paseo se extiende hasta el Monumento a la Bandera, monolítica escultura tallada en cantera rosa de Ticul por el famoso artistas Rómulo Rozo. Este monumento narra la historia de México en sus paredes.

No llegué a pie, pero sí pasé con el coche camino del aeropuerto.

Puedes aprovechar y tomar algo en los múltiples cafés y restaurantes que se ubican en ambos lados del paseo, aprovechar para descansar un poco y apreciar de forma más detenida, el suave andar de la vida yucateca.

Estos y más puntos pueden ser visitados a bordo del Turibus, una operadora que cuenta con amplia experiencia y que es la mejor opción para conocer Mérica y sus sitios más emblemáticos.

El viaje se ofrece en dos opciones, un recorrido único de hora y media o el recorrido donde puedes bajar y subir en cualquiera de las cinco paradas que ellos especifican. Puedes escuchar el recorrido con audífonos que relatan el tour en español, inglés, francés e italiano. 100 pesos por persona de lunes a viernes; 115 pesos en fines de semana y días festivos. Más información (999)946 2424


Actividades

  1. Lunes 21:00 Vaquería Regional. Baile regional La Jarana. Palacio Municipal de Mérida.
  2. Martes 20:30 Remembranzas Musicales. Música del recuerdo y las grandes bandas. Parque de Santiago.
  3. Miércoles 09-22 Diversas exposiciones artísticas y biblioteca virtual. 21:00 concierto en el Centro Cultural Olimpo.
  4. Jueves 21:00 Serenata yucateca. Música vernácula, trova y poesía. Parque de Santa Lucía.
  5. Viernes 21:00 Serenata universitaria. Edificio de la universidad Autónoma.
  6. Sábado Noche mexicana Folclore nacional, mariachi y marimba. Principio Paseo Montejo con 47. 19:00 Corazón de Mérida Centro Histórico.
  7. Mérida en domingo Teatro, música, folclore y comida todo el día 

Puestos a comentar, voy a anotar la guía trotamundos.

Hay una cosa que me llamó la atención en la guía española donde dice (...)" y encontraron una ciudad cuya arquitectura les recordó a la ciudad extremeña de Mérida" (...) Quien ha estado en Mérida se sorprenderá enormemente, como es mi caso. Así que leyendo las crónicas de aquel tiempo se recoge "apenas había 200 casas de palma ocupadas por aproximadamente un millar de indígenas mal nutridos, junto a colosales ruinas y restos de edificios sorprendentes y bellos que coronaban agrestes cerros cubiertos de añeja arboleda". Así que no sé en qué se basará el autor o el traductor.
También la web del Museo de Antropología está anticuada. He actualizado arriba la web del INAH donde se puede consultar el precio actualizado.
Me alojé en el Hostal Nómadas (el cuarto de la lista en la guía). Tiene piscina interna, lugar para colgar hamacas y dormir al raso, limpio y ambiente mochilero. La web que pone en la guía es incorrecta y no sé si tienen web propia. Tienen disponibles algunas habitaciones pequeñas si queréis privacidad.
Destacan también para visitar en la ciudad el Teatro Peón Contreras (entrada libre de martes a sábado de 9 a 18), señalan los horarios de Palacio de Gobierno (entrada gratuíta todos los días entre las 8 y las 22), el museo de la música yucatana (Fallo del traductor o del autor, ya que debería ser yucateca, gentilicio correcto), el parque zoológico y la Ermita de Santa Isabel. En esta última bautizaban a todo aquel que quisiera entrar en la ciudad, ya que no se accedía sin estar bautizado.

Encontré allá una chica francesa a la que me referiré unos cuantos días más tarde, si me acuerdo de comentarlo cuando toque.

    viernes, 17 de febrero de 2012

    Cambiando de hábitos / Guadalajara - Jalisco I

    Todos los años hago una entrada para los santos patrones de Europa: San Cirilo y San Metodio. Este año voy a cambiar y voy a adelantar la secuencia de mi viaje a México para celebrar el 470 aniversario de la fundación de Guadalajara.
    Cuando llegué a Guadalajara fue un punto de inflexión de mi viaje. Pasé de la obsesión por los kilómetros y por ver cosas a la relajación y la compañía conocida y apreciada. No hubo ningún problema en el vuelo desde Cancún. Recuerdo que apenas me costó unos 80€ al cambio.
    Allá me esperaba una de las personas más bellas que conocí en Amberes. Mexicana ella, se fue de Au-Pair y la vida quiso que nos conocieramos poco antes de que encontrara el amor, un amor que, de haber cuajado, posiblemente le habría retenido en Europa. De vez en cuando la echo de menos pero, ya sea por los horarios o por las prisas (o el sistema operativo de mi ordenador) ya no chateamos como antes.
    Cuando la vi no pude contenerme el abrazo. La aprecio un montón.
    Nos acompañó también con su madre. Si se puede decir que de tal palo tal astilla en muchos casos, he de decir que el trabajo de educación de su madre se muestra en su hija, y realmente la terminé acogiendo en mi corazón. Espero que algún día venga por Amberes y nos volvamos a ver.

    Encabezo la entrada de Guadalajara con estas dos personas porque al final, con lo que me quedo, es con el cariño que me mostraron en Jalisco.

    La ciudad es grande. Cuando pregunté los habitantes no me supieron responder. Pensé... aún tengo el chip turista de querer conocer las cosas no cómo se las dan si no que indaga y busca. De alguna manera debía cambiar de mentalidad. Al fin y al cabo eso se puede encontrar en Internet. Así que empecé a soltarme. Siendo el invitado... ¿que qué quería ver? ¡En Guadalajara, mariachis!
    Comimos en un sitio familiar que no recuerdo de nombre pero sí que me gustó. Amigos, dejé de tomar notas a cada paso para tomarlas por la noche. De ahí a La plaza de los mariachis. No hace falta preguntar por su nombre porque todo el mundo al que preguntes sabe de cual hablas.

    Diferentes bandas tocan en torno a un quiosco en el centro de una plaza cerrada. La plaza, ya desde fuera, es espectacular. El ambiente en torno también. Algunos mariachis esperan en las aceras a ser contratados por cualquier coche que pase. Cuando entré, aunque estaba cansado del día, se me activó un poco el cuerpo. Recuerdo tomarte un trago típico con los colores de la bandera nacional que, si no recuerdo mal, era sangrita. Este detalle me hace recordar que debí seguir con las entradas nada más volver, y no un año más tarde porque no me apunté el nombre y por poco lo pierdo.

    Si quieres puedes pagar una banda para que te cante. Si es tu cumpleaños no debes dejar pasar unas mañanitas. Ellos se van ofreciendo y recuerdo que había diferentes grupos con diferentes vestidos; unos propios de Jalisco y otros norteños.

    A nuestro regreso a la casa donde íbamos a dormir nos encontramos con un pequeño problema. Los dueños de la casa volvieron de vacaciones y las habitaciones nos las había cedido un familiar que guardaba las llaves. No hubo ningún problema. Eso me encanta del espíritu mexicano. Se aclaró el asunto (sobretodo porque al primero que vieron dentro de la casa fue a mi, que soy el que menos tiene que ver con la familia) y terminamos durmiendo en casa de unos amigos. Probablemente lo vuelva a repetir, o tal vez no, pero no me pude sentir más en casa que lo que me hicieron sentir. Con su clima árido y su gran urbe, Guadalajara me recordaba a mi Zaragoza natal y ahora tengo nostalgia de ambas.

    Tras tan ajetreado día, nos fuimos a la cama. Lo mismo que hago ahora.



    PS: Explico lo del chat. Uso Linux y el cliente de chat que uso no me permite (o no encuentro cómo) bloquear a gente si no quiero charlar con ella. Eso impide que pueda concentrarme en una persona, que es lo que de verdad me gusta, y no chatear con varias personas a la vez.

    domingo, 8 de enero de 2012

    El año que fui a México

    Como cada año vuelvo a mirar atrás, a ver qué ha pasado en mi vida. Ha sido un año intenso pero transitorio. Continúo haciendo lo mismo en la misma casa, en el mismo país, con casi la misma gente. No puedo decir que sea bueno ni malo, pero ya son 4 años que dejé mi ciudad de origen para venir al norte en busca de esas oportunidades en forma de vida más cómoda.

    Ya pasó el tiempo en el que no sabía a ciencia cierta la fecha en la que se iba mi compañero de piso. Vino, se fue, volvió y ahora ya está alojado. Todavía tengo recuerdos abandonados a su suerte en mi casa y llevamos casi 2 meses esperando que los acumule él mismo. Llegará el momento.

    También pasó como un huracán mi relación con Colombia. Tengo una extraña amargura al no saber bien si hice bien o no en perder una fe que debía crecer en lugar de marchitarse en parte por razones externas. No vale la pena gastar esfuerzos en pensar en lo que pudo ser y no fue. Hay que mirar adelante aunque no puedo evitar echar la vista atrás y añorarlo. No dejo de sonreír, soñar y pensar en que me alegraba ver y escuchar a esa persona que fue más especial de lo que yo le hice sentir.
    Más tarde vendría algún eterno desencuentro que ya por viciado de una cojera crónica decidió caer al suelo y mofarse de las miserias de la soledad.

    El vaticinio del año anterior  se cumplió y sigo echando de menos a mi abuelo. No fue cosa de un año el dolor por su pérdida y mucho menos cuando las fechas de su defunción fueron tan cercanas al fin de año.

    Pasó también en España el gobiernos socialista menos socialista que jamás viví. Mientras vivo la política de mi país intensamente desde la barrera, de repente un 20 de noviembre, o por mejor decir un poco después cuando empezaron a descubrirse las políticas del nuevo presidente que jamás se atrevió a decir en campaña electoral, me veo sufriendo un exilio por los próximos 8 años excepto si la necesaria revolución llega a las calles. El 15-M no fue una revolución fue un grito de desesperación. O llega la revolución en la que se rompan cristales y se hagan prisioneros o nada va a cambiar.
    En este país que es el mio (el otro mio), tenemos gobierno para que una de las primeras reformas tenga que ser la jubilación a los 67. Pero ya hablaremos del gobierno.

    Como no puedo incluir nada del trabajo, no diré nada. Este blog sigue comatoso, buscando su rumbo y pensando si hacer como algún navegante a bordo del Sprit y atracar de manera definitiva. Seguir con Las Tapas de mi Madre, tal vez crear un blog de viajes o definitivamente embarcarme en otros proyectos a medio hacer.

    Al final me pareció el 2011 un año de transición y el 2012 se augura un año de cambios, de toma de nuevos proyectos y finalización de otros. Hay que afrontarlo con ganas y con renovadas energías si queremos subirnos al tren que está a punto de partir hacia otra parte. El calendario maya quiere cumplirse para mi y enero me está dando muchas puertas que abrir y solo dos pies para cruzarlas.

    Por esas circunstancias quiso que el año 2011, como es tradición, lo renombre como "El año que me fui a México". Fue un gran viaje, una gran experiencia. Recomiendo la visita de ese país fervientemente. El viaje tuvo dos partes muy diferenciadas. La primera me dio un recorrido contra reloj por el mundo maya. Entre Mérida y Tabasco me encontré con auténticas bellezas tanto femeninas como monumentales que iré relatando. Dormir en la selva, escalar pirámides, aprender a entender un poco los restos mayas y disfrutar de la rica gastronomía son cosas que me son propias. En mi recorrido por el centro la cosa fue diferente. En esos lugares me sentí más cómodo con la gente. Me propuse no poner nombres tras una experiencia pasada así que los inolvidables momentos de Guadalajara mi ya amiga por 4 años y su familia me dieron esa compañía que tanto me faltó en el sur y me llenaron el corazón. Mencionar el extraño encuentro en la estación de autobús de San Miguel de Allende o aquella noche en la que si me hubieran dado la oportunidad hubiera dormido en un Cybercafé. Ni puedo borrar de mi mente la alegría de la niña esa noche ni la mirada de la madre. Ya en DF conocí a la familia de amigos de Zaragoza. Fueron los últimos días especiales, con la morriña de echar de menos el país sumada a lo bien que me trataron los anfitriones y su hija, una de las cabezas más desconcertantes que me encontré en todo el año. Todas estas personas ya ocupan un lugar en mi recuerdo y espero verlas en el futuro. No estuvieron lo suficientemente presentes como para cambiar el devenir de mi vida pero han conseguido que este año sea un poco más especial. Gracias a México y a sus gentes.

    Quería añadir un corolario. Hay varios propósitos de año, pero mi año empezará junto con el año chino porque me iré a Asia en febrero. Este año el blog tiene que superar el número de entradas del anterior aunque sólo cuente cosas de viajes. Hay otros propósitos, pero tal vez den lugar a otra entrada.

    martes, 27 de septiembre de 2011

    Mérida (Yucatán)

    Salimos de Izamal con el sol cayendo y descansados. No entiendo cómo pude tener tantas ganas de dejar el coche al final de la jornada. Bueno, sí lo entiendo. Llegando a Mérida le dije a mi acompañante que mirara la dirección del albergue y llamara para reservar una cama para él. Llamó y me dio la dirección.
    El principio me resultó confuso. Las calles van numeradas de pares e impares, así que seguimos la calle 62 entre la 50 y ... pero si no llega. Estuvimos dando vueltas por allá un rato con el coche. Mi compañero de viaje llamó y confirmó la dirección. Imposible. Paramos cerca de un centro comercial después de una hora conduciendo por el casco histórico de Mérida. Realmente me estaba desesperando. No quería tomar nada pero estaba un poco deshidratado, cabreado. Finalmente accedí a una cerveza aunque conducía. Sólo una. El problema no era que estuviéramos en otro barrio. Allí los barrios los llaman colonias. En México las calles toman los números por colonias, así que en una misma ciudad hay varias calles 1, pero en la placa justo debajo pone la colonia. En este caso colinia centro. Dando vueltas al caso me di cuenta que no podía pensar con claridad. Tomé mi agenda y vi que la dirección era otra

    • Pero tu comprobaste con el albergue la dirección.
    • Sí.
    • Pues aquí pone otra.
    • A ver.
    Mi copiloto estaba mirando la dirección del albergue en Campeche del día siguiente a quien, como Campeche también tiene números en las calles, pasó desapercibida la diferencia. Salimos hacia la dirección correcta y vimos el desvío al aeropuerto. Comprobé que mi maleta no había llegado y que en el sistema aparecía como entregada en Cancún pero no enviada a Mérida. Me dijeron que fuera a ver el último vuelo, si había suerte.
    Dejamos las cosas en el Hostal Nómadas, otro buen sitio para mochileros con piscina y todo pero que llegamos tarde para disfrutarla. Volví al coche después de una cena rápida y me fui a por una maleta que nunca llegó. "En el primer vuelo de la mañana", me dijeron, así que volví y me di una vuelta por el centro, ya solo.
    Hicimos cuentas y le dije a Walter que a las 7 de la mañana estaría en pie para ir a por la maleta e ir luego a Dzibilchatun. A la mañana siguiente no apareció, lo que fue el final de nuestro viaje.

    Cenar bajo los soportales de Zócalo es una delicia, aunque el camarero no nos atendiera muy bien.

    El paseo nocturno por la ciudad es agradable. De lo que debió ser una ciudad maya no queda ni resto y las iglesias me dan una idea de las pirámides que debieron ser destruidas para su construcción ya que el tipo de piedra es similar a lo que he visto antes. Las casas como en Valladolid, un estilo colonial pero los adornos, las rejas de los ventanales, el grosor de los muros y la altura de las casas me demostraban que Mérida había sido muy rica. De hecho fue la primera ciudad fundada por los españoles en Yucatán con la intención de organizar desde ahí la conquista de la península.
    Un quiosco de turismo tenía todavía una persona que nos dio una revista de la ciudad, un mapa y una propaganda del Turibus. Callejeamos un rato porque había que verlo.
    Miro mis notas y no veo nada escrito. Ese día estaba agotado de conducir, aunque creo que lo que más me cansó fueron las cerca de 2 horas que conduje por ciudad, y eso que Mérida es relativamente pequeña. Me metí un momento en internet y una chica francesa me pidió que le guardara una cosa. El tiempo pasó y no aparecía, hasta que apagaron las luces. Le di lo que fuera y me puse la hamaca en el cuarto para dormir. Se duerme bien en las hamacas.
    Me pena no haber hecho una mañana en la ciudad pero, a las 7 estaba en pie, 7:30 desayunado y a las 8:15 que llegaba el primer vuelo ya estaba esperando para que me dijeran que no había llegado nada a eso de las 9. Esta fue la espera en la que me sucedió lo de la mocha que ya comenté. Comienza la carrera del cuarto día sin maleta y con las primeras horas del día perdidas.

    Rumbo a Dzibilchactum. 

    domingo, 25 de septiembre de 2011

    Izamal

    El plan era haber llegado el día anterior con más tiempo y haber visitado los cenotes por la tarde, a la llegada. No pudo ser, por lo que el tiempo de los cenotes se lo recorté a la visita de Tizimín, que estaba en agenda.

    De nuevo había que llegar a un aeropuerto, en este caso Mérida, a buscar mi viajera mochila. No planeaba llegar pronto, y menos después del percance con el policía, así que sólo habría una parada: Izamal

    Antes de hablar de Izamal voy a dar un consejo escuchado a un guía. Al parecer hay visitas guiada con barcas en Río Lagartos para ver las aves en la reserva de la biosfera. Según me dijo este hombre, si en lugar de llegar hasta Río Lagartos se va por la carretera se pueden ver las mismas bandadas de flamencos y otras aves. Me imagino que eso será un viaje bastante largo ya que si tienes que ir parando para ver el espectáculo. En cualquier caso no será para este viaje, al igual que las ruinas mayas de Izamal.

    Las ruinas mayas, por decirlo así, son la pequeña parte investigada que queda después de que los franciscanos usaran las piedras de las pirámides para hacer el que era el templo mariano más grande de la América colonizada hasta bien entrado el siglo XVII. Según nos contaron, en la zona había veneración por una diosa, lo que debió dar una idea a los padres y fundaron un templo dedicado a la Inmaculada Concepción. El atrio tiene 7800 metros cuadrados rodeado de arcos. La vista es impresionante y no me extraña que sea lugar de encuentro y peregrinación. El papa Juan Pablo II visitó el lugar y declaró la Virgen de Izamal como patrona de Yucatán.

    Quizás no se aprecia en esta foto, pero era muy grande. Estructura robusta y muy cerrada como, en parte, si fuera a ser un sitio defensivo. Al fin y al cabo fue casi la primera en construirse.

    No llegamos a ver la pirámide de Kinich Kakmó ni los sacbé que debe haber en las afueras del pueblo, pero tampoco la destacaban en las guías, así que nos quedamos escuchando música y tomando unas cervecitas. No lo metí ni en mis apuntes de viaje y luego leo en Wikipedia que es una de las pirámides más grandes de todo México.
    En el pueblo había algún tipo de celebración pero no lo apunté en la libreta, aunque estoy seguro de haberlo preguntado. Una festividad local.
    En una panadería vi unas tortas que me parecieron muy castellanas y, en efecto, eran muy similares. No descubrí gastronomía del lugar que me llamara la atención pero tampoco di con alguien que realmente me supiera decir.



    Como corolario de esta entrada, decir que este es uno de los "Pueblos Mágicos". Una visita a la web os ayudará a descubrir las poblaciones que la secretaría de turismo de México está impulsando. Es una buena síntesis si se quiere viajar por cuenta propia.

    domingo, 28 de agosto de 2011

    Los cenotes

    De Ek Balam volvimos a Valladolid para tomar la carretera principal.Saliendo por la calle 39 vi una señal tra tráfico que señalizaba la dirección hacia Mérida, con tan mala suerte que la flecha señalaba el carril contrario. Pensando que era via de dos direcciones seguí por el carril hasta que me llamaron la atención. Una garita de policía estaba allí colocada estratégicamente para ver toda la maniobra.
    Me pararon, me pidieron la documentación y me preguntaron por la matrícula que tenía desaparecida. El policía me dijo que, o pagaba allí o se llevaban mi carnet a Mérida y, al día siguiente por la mañana, debía recogerlo en el edificio del Gobierno Civil. No quería perder más tiempo ya que aún no tenía maleta y todavía me quedaban varios paseos al aeropuerto. La multa al cambio rondaba los 300€ si no mal recuerdo y cuando discutí este hecho con mejicanos que fui encontrando durante el recorrido me dijeron que había sido excesiva la mordida.

    Tal vez pude haberme escaqueado tomando la calle 42 hacia Chichimila donde se encuentra el cenote X'lakaj, a 8 kilómetros de Valladolid, y luego haber tomado la ruta hacia Tekom y volver por Dzitnup y Samula. Como idea original y con el calor que hacía, gustaba la idea pero nos habían comentado que el primer cenote había sido clausurado por el alcalde basado en que se ejercía la prostitución y se vendían drogas. Dentro de la ciudad está el cenote Zaki que no visitamos por llegar demasiado tarde y salir demasiado pronto.

    Los cenotes Dzitnup y Samula son más conocidos e incluso vimos algún autobús que había llegado allá con turistas. Ambos ofrecen el agua transparente y fresca junto con el ambiente de semioscuridad que tan de agradecer es bajo el sol yucateco. Ambos están junto a la carretera, uno frente al otro a escasos 500 metros. La decisión es complicada. Finalmente nos paramos para deliberar en cual entrar mientras comíamos unos deliciosos y baratísimos tamales que compré a la salida del albergue a las 8 de la mañana.
    Unos niños se nos acercaron pidiendo limosna. Mi discurso fue siempre el mismo "¿Pero no tenéis que estar en la escuela?" La respuesta era siempre si pero nuestros padres... "nos obligan" "necesitan que trabajemos" y variadas escusas a las que solía responder "si os doy algo vuestros padres os seguirán mandando aquí en lugar de a la escuela" A lo largo de todo el camino preferí las propinas y la caridad entre adultos, si bien la mordida del día me tenía especialmente reticente a dar ese ni un solo peso que no debiera.



    Entré en el cenote Samula. Un hombre a la entrada cobraba una cantidad no muy grande pero como Walter pagó no lo tengo apuntado. Varios jóvenes se lanzaban desde un puesto alto mientras los bañistas disfrutábamos de la caverna con sus raíces colgantes, sus aves que entraban chillando por el hueco de la sima y de la tranquilidad de una aguas plagadas de pececillos que hacían una limpieza de piel. Un baño refrescante junto con Walter y a seguir el trayecto.

    viernes, 19 de agosto de 2011

    Las matemáticas mayas


    No es la primera vez que al ir a escribir un artículo en mi blog no lo actualizo en varios días. El tema me parece tan apasionante que me pego mirando cosas en internet, me despisto con temas aledaños pero interesantes y al final tengo una biblia en lugar de una entrada.
    Las matemáticas mayas es un tema interesante a la par que complejo. Muchas son las interpretaciones de los diferentes glifos, relieves, estatuas o monolitos a lo largo de los antiguos territorios mayas. Los números se van a presentar en forma de puntos y rayas o forma de cabezas de dioses.
    Parece comúnmente aceptado que contaban hasta 5 en base 20. Una vez llegado a 20 comenzaban lo que para nosotros son las decenas, osea, base vigesimal. Esto hace que con menos símbolos que los romanos se puedan representar cifras más grandes. Pero antes de eso habría que preguntarse porqué base 20. La base 20 se debe a la relación con los ciclos astrales y los dioses son parte de ellos, por lo que el calendario maya se componía de 18 meses religiosos o Tzolkin de 20 días y 5 días para las celebraciones del cambio de año. En total 365 días.




    Aparte tenían un calendario administrativo de 13 meses que corresponde con los 28 días del ciclo lunar. Esos 13 meses tenían en paralelo un calendario religioso de 20 días que usaban para medir la temporada de lluvias, las cosechas o incluso para hacer predicciones. Sería como el calendario solar actual. Al combinar ambos calendarios religiosos da como resultado que coinciden cada 52 años  (mismo número que nuestras semanas). De la combinación de ambos salen las ruedas que son famosas como decoración. Las ruedas se dan también en las tribus mexicas ya que todas las tribus mesoamericanas adoptaron estas medidas de tiempo. Tenemos una religión ligada a los números pero no como los pitagóricos y ligada a los astros, pero no como las europeas precristianas.
    No me está dejando añadir la fuente, así que la pongo aquí. Calendario maya con sus 18 meses/ signos zodiacales.
    Las relaciones más antiguas a la numeración se encuentran en Chiapa de Corzo pero la piedra no sé en qué museo está. Realmente me quedé con ganas de visitar las zonas arqueológicas Olmecas.
    Se data que desde el siglo III a.d.c la presencia del número 0 es segura pero intuyen que en el siglo anterior ya se conocía, más o menos al mismo tiempo que la cultura china e india. Superaron la duda filosófica de si “no existir” podía existir. Este descubrimiento facilitaba los desarrollos  de cálculos más complejos y se atribuye a sus astrónomos el cálculo del diámetro de Venus, oscilaciones periódicas de la estrella Sirio, eso sin contar las órbitas que les permitieron elaborar sus calendarios. Para saber esas órbitas necesitaban un conocimiento de π y otras matemáticas que están desaparecidas en gran parte por la quema de documentos por los conquistadores. 



    En el artículo sobre Ek Balam comentaba la relación de un templo con Φ pero siempre queda la duda si es publicidad, investigación veraz o creatividad al reconstruir. De hecho, las pirámides y templos están tan dañados que muchas veces depende el resultado de la pericia del arqueólogo encargado o de la imaginación que tenga a la hora de restaurar (si se me olvida cuando llegue el artículo de Teotihuacán, recordadme esta cita)
    En portugués pero comenta la relación de fi con el templo de Palenque, además de comentar el conocimiento de las raíces.
    Además de la representación por glifos o por puntos y rayas, encontré dataciones basadas en los reinados. Al final tenemos que aceptar que hay dos maneras de contar, con cifras cortas y cifras largas, y otras dos complementarias de datar, con números o con jeroglíficos,  ya que los dibujos podían juntar un reinado con una representación de mes.
    Al parecer, especialmente en los códices, se encontraban números extraordinariamente largos y en la página de Nueva Acrópolis hacen esta referencia de medidas temporales:
    Tun: 360 días 
    Katun: 7.200 días 
    Baktun: 144.000 días 
    Pictun: 2.880.000 días 
    Calabtun: 57.600.000 días 
    Kintchiltun: 1.152.000.000 días, y 
    Alautun: 23.040.000.000 días (= 64.000.000 años), la cifra más grande que usaban los mayas en sus numerales para sus cálculos astronómicos.
    Hacen referencia en esta web a la suma teosófica, por rizar el rizo. Esta suma asigna el número 9 al caos, al final de los ciclos. Con la interpretación dada por algunos estudiosos, uno de los ciclos concluye en el 2012 y todo ello lleva a la teoría del fin del mundo.


    Para mis frikis informáticos, aquí hay un script para contar en maya. http://s91376351.onlinehome.us/kixtart/kixgolf_mnc.zip. Para los no frikis les recomiendo el primer link que añadí en esta entrada.

    jueves, 11 de agosto de 2011

    Ek Balam

    30 kilómetros al norte de Valladolid se encuentran las ruinas de Éek' Báalam  que significa "Jaguar negro" (Ek = negro, Balam = jaguar).

    Llegamos allí y nos recibieron 4 personas en la entrada. El acceso cuesta 58$. Walter decide quedarse fuera y yo, una vez dentro, decido contratar por 300$ a uno de los guías. El guía en sí resultó ser una persona del lugar que ha participado en la reconstrucción de la ciudad desde que se decidió enviar a un grupo de arqueólogos a recuperar el yacimiento. Va a ser una constante a lo largo del viaje que los lugareños sepan de ruinas que no han sido recuperadas y que no lo serán por falta de dinero y que están a merced de espoliadores de tesoros.
    Para situarnos, el guía me cuenta que la ciudad logra tener el respeto de todos los pueblos porque es una ciudad sagrada. Es una especie de Vaticano maya. La razón de las 3 murallas no es sólo como protección ya que el primer círculo, al parecer, no tenía ni empalizada. La razón de los 3 círculos en torno a la ciudad es más sagrada. Nos tenemos que situar en el año 300 antes de Cristo para entender la ciudad. No tenemos sacrificios humanos y los dioses serpiente no están presentes. Es una de las ruinas más antiguas que se han descubierto y se pueden visitar. Voy a hacer referencia a la entrada sobre Bram en lo referente a la trinidad. En este caso la trinidad la forman Kinich Ajaw (Dios del cielo), Ekt' Ca'an (Dios del viento) y A'puch (Dios del infierno).  El espacio sagrado es lo que se puede visitar y en su punto más alto se puede ver cómo la pirámide está reconstruída sólo en su fachada.
    En el siglo IX vendrían los Itzais para imponer su nueva religión basada en el terror, la sangre y el sometimiento.

    En la entrada ya nos encontramos el primer arco falso, tal y como sucedería más adelante en otras tribus centro-yucatecas. A la derecha nos encontramos el templo con un cuerpo redondeado. Resulta que el cuerpo asciende en espiral en la proporción φ.

    A la izquierda queda un juego de pelota muy bien conservado. Es uno de los pocos sitios donde he visto los marcadores en las paredes todavía perceptibles. Al parecer, cuando "encontraron" las ruinas, resultó ser uno de los juegos de pelota mejor conservados de todo México y los aros, que es raro encontrarlos completos, fueron trasladados al Museo Nacional de Antropología con promesa de devolverlos cuando el recinto esté seguro y restaurado totalmente. Me contó el guía que unos jugadores de pelota les vinieron a hacer una demostración. La bola es de caucho y pesa entre 3 y 5 kilos. No sólo puntúa pasar por el aro si no que hay otros puntos en la pared que te resta o suma si estás defendiendo o atacando y los tocan.
    Al contrario que los Itzies, el ganador se le otorgaban honores de regente. Los sacrificios de los ganadores del juego como un gran honor para ellos no entraría hasta el cambio religioso que he comentado.


    Cuando estaban reparando la pirámide principal, falló una de las paredes y encontraron un hallazgo impresionante. Tal vez es uno de los más impresionantes frisos que he visto en todo el recorrido por Yucatán. es la tumba de Ukit Kan Le'k Tok'. Está extraordinariamente conservado y la puerta se enmarca en unas mandíbulas de jaguar sobre las que hay estucos de guerreros, un rey y algunas figuras mitológicas que, dada su antiguedad, no se repitieron a lo largo de mi recorrido.
    No hay que olvidar la clara presencia de policromía conservada por milagro, ya que, como he dicho, estamos hablando de una ciudad que extiende su existencia hasta el año 1000 como máximo.

    Cuando llegué a la cima del templo mayor, me comentó el guía que mirara para el sur oeste. Allí había un par de pirámides muy a lo lejos. Me dijo "crees que es Kobá o Chichén Itzá, seguro, pero no lo es. Son unas ruinas que todavía no están abiertas al público" Si unas pirámides tan grandes no han sido mostradas, la riqueza arqueológica del país es inmensa, pensé para mi.

    Bajamos y nos situamos en el centro de la plaza. Me explicó el guia que la plaza está orientada hacia los 5 puntos cardinales, pues así es la concepción espacial maya. Norte, sur, este, oeste y centro. El centro está representado por una Ceiba a la que había quitado las espinas del tronco. Este hombre me dio el nombre de Ya'axche Cab. La traducción viene a ser "el eje del mundo", según leo en alguna traducción en inglés y lo relacionan con ciertos monolitos que encontré en otras escavaciones. Por otra parte, en Belize, Guatemala y Honduras hay una organización llamada Yaaxche que tiene por logo una Ceiba, y en un poema puedo interpretar Cab como amanecer, así que no me termino de decidir por una traducción adecuada por el momento. Lo importante es la sensación, y al golpear el tronco da la impresión de estar hueco y así poder comunicarte con el cielo, el aire y el inframundo con un inmenso tam-tam viviente, por eso es un árbol sagrado para los mayas. No sabré el significado etimológico pero el teórico lo intuyo.

    Con todas estas explicaciones en hora y media, volví hacia Valladolid para visitar los cenotes.

    Valladolid (México)

    Nunca hubiera dicho que una población de 45000 habitantes me daría uno de los momentos más especiales de todo el viaje.
    De Chichén Itzá fuimos a Valladolid. Nos paramos a tomar una cerveza en un pueblecito y me compré una hamaca no muy cara con un poco de regateo. Nos sentamos junto a un árbol de algo que para mi eran mangos y para Walter eran manglobas (no he encontrado el término en internet, así que no sé si se dirá así sólo en su región)
    Mapa de las calles de Valladolid.


    Llegamos a Valladolid. La ciudad tiene casas de color pastel con paredes que parecen enyesadas, como si fueran un pueblo blanco andaluz. Por primera vez me llamó la atención que todos los contadores de la luz estaban en el exterior de las casas ya que contrastaban mucho con la armonía de formas. Luego me explicaron que hay una ley que les obligaba a tenerlos fuera. Lugar tranquilo por el que merece la pena pasear con sosiego entre sus calles de espíritu colonial.
    Perdí parte de mi tiempo en buscar un teléfono para llamar al aeropuerto y preguntar por mi maleta. En principio volaría desde Cancún a Mérida al día siguiente y allá nos encontraríamos. En una tienda de telas me compré metro y medio de tela de toalla por aquello de tener algo para secarme y no nos dio tiempo de mucho más. Cogimos el coche y de vuelta a Chichén Itzá para el espectáculo nocturno.
    Sin duda, si se puede, recomiendo la visita al espectáculo nocturno. Me repito pero no me extiendo.

    A la vuelta cenamos y nos metimos en un bar a tomar unas micheladas. Aquí es donde mi paladar recibió el primer zambombazo serio de mexicanidad. Le pedí al camarero la receta para que lo veáis:
    Michelada: Cerveza, hielo, salsa maggi, salsa inglesa, Salsa de soja, salsa picante, sal y limón.
    Luego en la carta había Cheladas y Chamoy Michelada
    Chamoy Michelada: Cerveza, limón exprimido, salsa maggi, salsa inglesa, salsa tabasco, pimienta molida, hielo.

    Walter se arrancó a charlar con 2 chicas que estaban en una mesa contigua. Gracias a él, que yo no tenía muchas ganas después de tantas horas conducidas. La charla estuvo muy interesante, especialmente con una veterinaria que había dejado su puesto en la capital para venir a ejercer en la jungla. Empezamos a hablar de las medicinas alternativas y de todo lo que ella estaba aprendiendo de los lugareños. Su acompañante, maya de nacimiento, nos contó cosas sobre la cultura maya si bien admitía que ella, o su generación en general, está perdiendo la costumbre de hablar maya pero que su abuela casi no sabe hablar otra cosa. Walter no estuvo muy lucido al defender la medicina farmacéutica, pero bueno, no se lo echaremos en cara. Con mi veterinaria favorita desarrollamos los conceptos filosóficos y matemáticos que ambos sabíamos sobre los mayas. Me sentí muy a gusto y confié en vano en que usaran el correo electrónico que les dejé.

    Valladolid tiene su encanto por dentro y cosas para ver por fuera.

    La mañana siguiente yo hubiera salido a las 7 de la mañana hacia Ek Balam pero tenía un compañero de viaje no tan madrugador. Salí a la puerta y, ante mi sorpresa, el cuidador del albergue "La Candelaria" es holandés, así que estuvimos hablando holandés. Teniendo en cuenta que unas horas antes había hablado con una alemana y durante el desayuno con una pareja francesa fue como mi dia de las lenguas. Mientras esperaba, en la esplanada de la iglesia de la Candelaria, me enseñaron a contar en maya, pero sólo gráficamente.

    El albergue me resultó muy agradable, con su terraza interna y su ambientación local. Las literas eran cómodas y las habitaciones amplias en las que duermes con varias personas. Puedes guardar las cosas en un armario por lo que llevar un candado es útil. Yo llevaba tan pocas cosas que podía llevar todo encima; era mi cuarto día sin maleta.

    miércoles, 10 de agosto de 2011

    Chiche Itza II

    En la entrada anterior he puesto todo contando mi viaje. Ahora voy a poner unas cuantas notas técnicas sobre la visita. No va a ser original, pero va a apoyar la visita.

    Lo primero a saber es que la mejor fuente de información para hacer un recorrido con coche alquilado es usando la web de Caminos y Puentes de México. De esta manera te evitas sorpresas como carreteras cortadas o lo que me pasó con la carretera de cuota.
    Chiche Itzá está abierta según la información en ese marzo del 2011 entre las 8 de la mañana y las 17:00, si bien la entrada es hasta las 16:30. El recorrido se hace en más de una hora, así que no apurar con la hora y a las 17:30 ya te estan empujando hacia las salidas. La entrada en todos los templos se compone del acceso a la zona arqueológica y las tasas. La primera fue de 51$ (usan el símbolo $ para pesos, no dólares) y la tasa 65$.
    Para el espectáculo de luz y sonido no me tuve que pegar por una silla, peso supongo que en temporada alta es mejor llegar con un poco de antelación.



    Chichén Itzá es considerada una de las zonas arqueológicas más importantes de México y el mundo. Chichén Itzá (en la boda del pozo de los brujos del agua) te transporta en el tiempo para admirar el esplendor de la cultura maya. Sus ruinas ocupan 300 hectáreas y en ellas hay parte de los edificios mejor restaurados de la ruta maya. Son también las menos mayas de la región ya que hay una considerable aportación tolteca. Durante su apogeo entre los años 750 y 1200 de nuestra era la ciudad poseía la hegemonía sobre la región.
    Abierto de 8 a 17:30 pero dejan entrar sólo hasta las 16:30.
    El castillo de Kukulkán: Recibe el nombre del dios serpiente emplumada. Durante la ocupación tolteca el culto a este dios continuó pero con el nombre de Quetzalcóalt. Es un poco como los griegos y romanos; mismos dioses con diferentes nombres. Tal vez a alguien le haya venido a la mente el pájaro Quetzal, pues la raíz Quet hace referencia a la pluma. La más famosa e impresionante estructura de más de 30 metros de altura utilizada como centro ceremonial e instrumento para medir el tiempo, cuenta con cuatro escalinatas de 91 escalones cada una. Esto suma 364, más el escalón del templo en el vórtice suman los 365 escalones que representan un año solar maya. En la temporada de los equinoccios (21 de marzo y 21 de septiembre aproximadamente) que no me pilló por unos pocos días, gente variopinta se reune entorno a la pirámide para realizar rezos.
    El templo de los jaguares y las águilas: Son impresionantes los relieves de guerreros y cautivos. Es un interesante juego descubrir quién es quién. Está situada entre la plataforma de las calaveras (las paredes están recubiertas de calaveras y el templo de venus. Hay decoraciones en los penachos con jaguares y serpientes. También hay águilas comiendo corazones de víctimas. Iba un poco deprisa porque el tiempo se nos echó encima pero con imaginación se encuentran los dibujos. He leído sobre las águilas que representan a guerreros; unos textos hacen referencia a los que cayeron al buscar reos para el sacrificio y en otros al cuerpo de arqueros (será por aquello del vuelo de las flechas) Los guerreros con jaguares eran los más fieros, según parece.
    El cenote es visita obligatoria pero id bien provistos de repelente. No se ve más que una masa de agua verduzca, pájaros (lo más impresionante es escuchar el canto con eco incluído, así que sentaros e intentad abstraeros del gentío) Quedan los restos de lo que sería un altar ceremonial para el dios Chaak. Lo nombro ahora pero, si encuentro imágenes, en otras entradas seré más detallista.
    Por último el observatorio que, si bien no lo vi por lo que comentaba de la televisión japonesa, tenía buena pinta. Espero que se pueda subir ya que estas ruinas son de las más acotadas que visité. Tenía auténtica curiosidad ya que al edificio le llaman "El caracol" por la forma en escalera de caracol, y tiene las ventanas perfectamente orientadas con los puntos cardinales. Tenemos una representación astronómica junto con otra matemática ya que supongo que el famoso caracol corresponde al número phi. Ya hablaré de las matemáticas mayas.


    miércoles, 18 de mayo de 2011

    De Cancún a Maya World

    Tengo visita el próximo viernes y durará casi 3 semanas, así que voy a ir lento en esta primera parte con mis comentarios. Por otra parte también iré lento porque voy a intentar buscar material gráfico en la red. Me he dado cuenta que mi cámara ha desaparecido de un bolsillo de la mochila junto con un neceser. Ambos salieron de la capital de México pero nunca llegaron.
    Ahora nos situaremos después de la entrada del día 12. Ese día hablé con Walter, un mejicano que dormía en la misma habitación que yo y que andaba por ahí entre vacaciones y un contacto que no me quedó muy claro, la cosa es que, al parecer, nunca había ido a Chichen Itzá a pesar de haber ido varias veces a Cancún. Le propuse venir conmigo. La idea era ir al aeropuerto, del aeropuerto a Cobá y de ahí a Chichen Itzá.

    El objetivo principal de este día cumplido.
    Mi maleta no estaba y dejé dicho que me la mandaran al aeropuerto de Mérida. No podía esperar más. Tal vez podría haber hecho Cobá y Tulum y esperar otro día pero empezaba a ser demasiado demorar planes.



    Salimos del aeropuerto y, bajo las instrucciones de un señor del allí fuimos dirección Tulum y, enseguida, apareció una carretera de cuota hacia Mérida y Valladolid. Parecía la carretera justa. Había quedado con Walter que llenaría el depósito nada más salir del aeropuerto pero no hubo opción antes de entrar en la carretera de cuota. En el mapa ponía que, saliendo a la izquierda habría opción de ir a Cobá. Ni una salida. Ni una gasolinera. 150 kilómetros sin ninguna otra opción que seguir atravesando la selva. 37 grados. Al final llegamos al lugar donde pagar la cuota. 233$ hasta el peaje más 57$ hasta Piste.  Fue el momento en que descubrí que Carretera Cuota es el equivalente de autopista.

    A la salida del puesto de cuota paramos en un punto de información de Chichen Itzá. Nos dieron bastantes detalles y, por un precio razonable, acceso a las ruinas y buffet libre en el pueblo de Piste. Si vas por tu cuenta e ignoras estos puestos (hay más de uno) no pasa nada. La verdad es que el hambre y las pocas ganas de decidir dónde comer he hicieron decantarme por esta opción. La entrada a Chichen Itzá cuesta 51 pesos y me han dicho que cobran aparcamiento, cosa que tenía cubierta con la aceptación de esa oferta.

    Primera vista de la pirámide.
    Sobre estas ruinas no voy a pararme en la descripción exhaustiva. Probablemente son las ruinas mejor reconstruidas y estudiadas de todo México. A eso añadir el aval publicitario de una de las nuevas maravillas del mundo. Nosotros llegamos a eso de las 3. Todo el sol pegando fuerte y mi sombrero de paja indonesa en la mochila perdida. Al final me compré uno nuevo. Ya preparado con bien de agua se puede disfrutar de la visita.


    La pirámide es impresionante. Además de ser la primera, que siempre impresiona más, todo lo que conlleva de matemáticas, astronomía, arquitectura... En el equinoccio las escaleras forman una sombra de serpiente que representa a su dios Kukulkán o Quetzalcoált. El segundo nombre me llamó la atención al conocer el pájaro Quetzal. Al preguntar me dijeron que era la composición de las palabras mayas pluma y serpiente. La serpiente emplumada caída del cielo, los rayos de sol cuando cierras los ojos después de haber mirado directamente el orbe, esa luz poderosa que en Yucatán todo lo puede, omnipresente donde vayas.
    Caminando entre templos.
    La hierba bien cortada y no había mosquitos. Daban ganas de sentarse.
    Luego fuimos al cenote sagrado. Ahí el agua estaba verde y los sonidos de los pájaros en una cueva tan amplia multiplicaba sus ecos dando una sensación real de selva. En el cenote sí había mosquitos. Solo una cuarta parte de la boca del cenote que tiene una pequeña construcción no accesible estaba disponible para que nos aproximáramos. Luego vería en un museo una ofrenda de este cenote.
    Vista del cenote. No paré de matar mosquitos y mi loción antimosquitos en la mochila perdida. Debí hacer caso a Lucía y comprarla allí.
     
    Camino del templo. Casi me gustó más que el templo de Kukulcán.

    Tallas visibles en las columnas del templo de los jaguares y las águilas.
    El tiempo pasaba y había que moverse rápido. Las distancias eran más largas de lo que parecía sobre el mapa y cerraban a las 5. Fui hacia el templo de los jaguares y las águilas que también pudo ser un mercado, me decían. De ahí al juego de pelota, el caracol y al observatorio. El observatorio ya se salía del mapa de la guía trotamundos y no pudimos más que ver un poco porque estaba cerrado para permitir a un equipo de una televisión nipona hacer un reportaje. Cerrando aquello no nos quedó otra que volver al coche y de ahí a Valladolid.

    En la tumba del Gran Sacerdote. Cuando la cabeza de un hombre salía de la boca de una serpiente significaba que una época había acabado y se renovaba con una nueva. ¿Y si sale el hombre entero como en la foto?
    Estaba en plena inmersión en el mundo maya. Tanto es así como quien se va a Disneyworld para entrar en el mundo norteamericano. Todo plagado de puestos de venta y de turistas. Y yo entre ellos. Mi sombrero, mi bañador de flores rojo recién comprado y mi color de piel ligeramente colorado. Por fortuna esto es otra cosa. Somos los turistas los que al final hemos hecho que no se pueda subir a lo alto de la pirámide. Porque los turistas no podemos evitar subir a todo lo que nos dejan aunque sea peligroso. Había gente sin agua, de edad avanzada, sin protección solar... al menos si hay que sacarnos tras una lipotimia, que sea desde el llano, que es más fácil.

    Esta guía con rasgos orientales y tan llamativa me la encontré en varios templos
    De esa masa de turistas sólo unos pocos volvimos por la noche a ver el espectáculo nocturno. Con la misma entrada se puede ver un espectáculo de luces que va iluminando los edificios mientras cuentan una historia posible del lugar. El espectáculo merece la pena. Fuimos y volvimos a Valladolid pero fuimos testigos de una simulación del equinoccio y todos esos efectos visuales que dan más riqueza a las ruinas. Además no seríamos más de un centenar los que, sentados, vimos aquello. De los 4000 visitantes diarios de media apenas un centenar. Me alegro de haber tenido este momento más tranquilo, reposado y edificante con los monumentos de aquella esplanada. Os recomiendo no perdéroslo si algún día vais.

    Mi compañero mostrando una cara con lengua bífida. A un guía le escuché decir que si era un dios bebiendo sangre... cuidado con los guías.

    domingo, 8 de mayo de 2011

    Algunos carteles en Méjico

    Quizás no es la entrada que esperabais, pero hay que empezar por algún sitio y hay mucho que contar.
    Una de las razones por las que he echado de menos la cámara de fotos o el cargador han sido los carteles de advertencia en Méjico. Hay muchos detalles que hacía graciosos algunos desde el punto de vista de un europeo. El uso de la s en lugar de la z era uso común al escribir como suena para ellos. No se daba lugar a confusión por el contexto, pero no por ello me dejaban de llamar la atención.

    La primera confusión la tuve en el aeropuerto mientras esperaba mi maleta. En un bar vendían una bebida llamada mocha. Acostumbrado a descubrir cosas por ahí, pedí mocha y resultó ser moca, osea, un cafecito con su espuma. No sé si será típico escribirlo así pero no me encontré de nuevo con este detalle, si bien no pedí demasiados cafés.

    Uno que sí me resultó gracioso. Estaba visitando unas ruinas mayas y, tras ver el museo adjunto fui al servicio. Dentro había un cartel que decía "Demuestra tu cultura, no tires el papel al baño". No sé el tipo de tuberías que tienen en Méjico pero es costumbre tirar el papel higiénico a la papelera y no a la taza. No parece muy favorable para la desaparición de olores pero, para ser sincero, o me acostumbré, o no es tanto el efecto, o son lo suficientemente limpios para recoger la papelera con una cadencia suficiente como para que no sea un problema.

    En Querétaro, detrás del ayuntamiento y cerca de la delegación de turismo vi dos palas rojas colgadas de la pared. El cartel rezaba: "Úsese con arena en caso de incendio". No recuerdo ver arena pero tengo que reconocer que como extintor de incendios es bastante efectivo si se usa bien.

    Otro cartel sobre el que volveré a hablar es el de las autopistas. Una autopista será una carretera de cuota y una sin pago será libre. El segundo día iba con un mejicano en el coche que no me explicó este pequeño detalle e hicimos 161 kilómetros sin salidas a pueblos ni gasolineras. A poco no llegamos, pero creo que es el único tramo tan largo sin gasolineras que he visto.

    También cuando hable del tráfico volveré sobre la señal de UNO. La señal de UNO es un stop con UNO escrito en medio. Significa que dejes pasar al peatón y luego pase un vehículo de cada calle. Mucho mejor que un stop normal a mi parecer porque así todo el mundo avanza.

    En la calle 5 de mayo de la capital encontré uno de esos carteles de tiendas originales y que, por obra y gracia de Google Street Viewer voy a poner aquí.


    Ver mapa más grande

    El último que voy a añadir hoy es el de sismos. En todos los hoteles hay instrucciones sobre cómo actuar en caso de sismos. No es para alarmarse. Casi es de agradecer que lo pongan porque no recuerdo haber visto tantos carteles cuando visité Indonesia, y no está nada mal estar informado.

    ¿Porqué empezar con los carteles? Pues porque me acordé de los carteles de sismos al ver una publicidad que nos han enviado a Amberes en caso de alarma nuclear como consecuencia de lo ocurrido en Japón.

    Tengo en mis manos los panfletos, donde un hombre con unas gafas de papel y revestido de papel de aluminio se pregunta ¿Qué debo hacer en caso de desastre nuclear?
    Uno parece como más general. Empieza preguntándose si la radioactividad es peligrosa. La respuesta lógica en estos casos "La radioactividad forma parte de nuestra vida" comienza el texto "Nuestros cuerpos están expuestos diariamente a la radiación de la tierra y el universo". Sigue en esa línea toda la respuesta sin contestar a su propia pregunta. Seguidamente muestra los sitios que están cerca de alguna central nuclear. En Bélgica hay 4 centrales. Las poblaciones son Doel, Mol-Dessel, Fleurus y Tihange. A parte de estas, en caso de problemas hay otras limítrofes, una en Francia, en Chooz y otra en Holanda, en Borssele. Hay que pensar que para desarrollarse un país tan pequeño sin grandes recursos ya que las cuencas de carbón están en declive, había que generar energía. Este primer panfleto acaba preguntando ¿Qué hace el gobierno? y separa 5 puntos
    • Advertir a la población (después de lo sucedido en Japón)
    • Recomendar ponerse a cubierto (no se me ocurre otra traducción de Aanbevelen om te schuilen)
    • Asegurar el suministro de alimentos.
    • Recomendar la ingesta de pastillas de yodo. 
    • Coordinar la situación de crisis.
    El segundo ya parece específico para Amberes y la central nuclear de Doel, pero en realidad es casi tan genérico como el anterior. Aún así hay notas interesantes.
    • Métase en casa y escuche los medios de comunicación.
    • Cierre puertas y ventanas.
    • No llame si no es urgente.
    • Deje los niños en la escuela.
    • Es posible que se haya decidido pasar a la evacuación, pero esto sucede sólo si se puede proceder. Sería peligroso evacuar cuando uno está en una nube radioactiva.
    • Para protegerle el gobierno puede recomendar la ingesta de yodo.
    Hay una parrafada sobre los efectos de las pastillas de yodo. Para conseguirlas escuche la radio y la televisión. También hacen referencia a ir a la farmacia y pedirlas si se es un particular o ir al sitio www.nucleairrisico.be si se es una asociación. Las pastillas de yodo, añaden, tienen una caducidad a los 10 años con la debida conservación.

    Al menos reaccionaron e informaron a la población.

    A fecha 12 de abril del 2012 edito esta entrada para añadir un link de una ex compi de trabajo que se encuentra ahora en Alaska. Espero que este PDF dure, porque está bastante bien hecho y habla sobre los terremotos en aquella zona.

    http://www.aeic.alaska.edu/html_docs/pdf_files/eqprepare.pdf

    A pesar de tener amistades en Indonesia, de momento no puedo añadir ningún artículo similar de ese país.