domingo, 19 de diciembre de 2010

Noche del sabor (español)

Hace ya un mes que me hable sobre cine en Roeselare. Algunos belgas me preguntaban qué iba a hacer allí ya que ni ellos habían estado. "Si no hay nada que ver allí" decían, y efectivamente no vi mucho pero también he de decir que llegué de noche.

Todo esto empieza mes y medio antes. Mercedes, una profesora de español de la localidad decidió hacer algo interactivo con los alumnos en lo que llamaron "De week van de smaak" (la semana del sabor). El programa general está en el link. Lo que corresponde a mi parte es sencillo. El día 16 de noviembre hablé sobre cine español delante de varios grupos de estudiantes de la lengua de nuestro país. Junto a mi otras personas hablarían sobre cultura, música, Madrid y la misma Mercedes tomó las riendas de una vacante de última hora para hablar sobre cocina española.

El día en cuestión fue intenso. Era un martes y tenía una hora y pico de trayecto en tren. Primero cambiar el turno con mis compañeros, dormir poco porque el día anterior tenía curso de francés y salir para Roeselare al trote con ordenador y material didáctico. Para mi una pequeña locura pero hay que provocar que el mundo se mueva y que las buenas iniciativas lleguen a buen puerto.

Tenía tema libre pero había que decidirse por algo concreto para que se pudiera presentar adecuadamente y orientar al alumno sobre lo que iban a escuchar. Hablar de la historia del cine español es vasto, así que finalmente acordamos hablar de 3 personajes. Dudé si elegir o no a Berlanga quien, por casualidades de la vida, moría unos días antes. Almodóvar lo descarté desde el inicio porque me propuse abrir la mente a nuevos personajes para que sintieran curiosidad. A la hora de la verdad me decidí por dos oscarizados y un genio.
La parte del genio es la de Segundo de Chomón. Los oscarizados fueron Jose Luís Garci y Luís Buñuel.




Se organizó la charla en periodos de 20 minutos durante los cuales grupos organizados de 5 a 10 personas pasaban por el puesto instalado a la sazón. Cada 20 minutos había un pequeño descanso en el que la escuela de cocina del instituto presentaba sus creaciones de inspiración española.
Quizás el primer grupo fue el más desafortunado en lo que se refiere a mi presentación. No tenía los tiempos medidos y se me fueron los minutos hablando casi exclusivamente de Segundo de Chomón. Con el resto de grupos llegamos a Buñuel, pero siempre enlatando los datos, comprimiendo para que el calzador pudiera llenar al máximo la horma. Los estudiantes no preguntaron mucho e intenté durante esos descansos con tapa recoger sus impresiones. Fue ahí donde me sentí más cómodo ya que al principio no sabía el nivel de español hasta que no hablé cara a cara con ellos; comprendí que su nivel era lo suficientemente bueno para comprender casi todo y eso me tranquilizó.

Al final de la jornada, más cansado de cabeza que de cuerpo, ayudé a desmontar los puestos y dormí en casa de Mercedes. Muy acogedores ella y su marido y agradecido sueño el que tuve ese largo día.

1 comentario:

Sergutel dijo...

Que bueno correcaminos!
Me alegro que todo te fuera bien! ;)

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