
Bueno, Aquisgrán.
Llegué a la estación y no hay señales claras para ir al centro, pero si te fijas en las señales de tráfico, en algunas, hay marcas que guían hacia la estación de trenes. Siguiéndolas en sentido inverso se llega al centro. En todo caso, a mano izquierda según se sale de la estación permanece en pié una de las puertas de la ciudad por la que se puede pasar por debajo. Bajando esa calle y luego a mano izquierda también se llega al centro.
Lo primero que me impresionó fue que, al llegar al mercado de invierno, me tropecé con una galleta gigante. Un globo con forma de galleta estaba amarrado a la parte trasera del ayuntamiento. Esta galleta se llama Aachener Printen y son típicas de allí. Como el link está en alemán, os cuento que son como los Leberküchen de Nuremberg (los más famosos Leberküchen de Alemania) pero sustituyen la miel por sirope de calabaza. Muy buenas.
Bueno antes de eso vi otra cosa que me impresionó; la ruta turística de los futbolistas. Carteles señalando hitos futbolísticos en la ciudad. Supongo que algo tendrá que ver con la reciente copa del mundo de fútbol.
Mi primera visita fue al ayuntamiento. Fue la primera elección porque es lo primero que cerraban. Me costó 1 euro entrar. Teniendo encuenta que por entrar en los servicios en cualquier lugar te cobran 40 céntimos, me parece que entrar allí tiene doble premio. Vi fotos de personajes insignes recibiendo el premio Carlo Magno, entre ellos Juan Carlos I, Felipe González Marquez y Javier Solana. Tiene unos murales muy épicos con la vida de Carlo Magno, uncluído uno con imágenes del asedio de Córdoba. No sabía que la leyenda de Carlo Magno hubiera llegado tan lejos, sobretodo cuando la leyenda de Roldan muestra al ejército volviendo de sitiar Zaragoza. Junto a estos murales no hay nada más que una estatua de Carlo Magno y una copia de las joyas del emperador.
Luego salí. Al parecer, el mercado de Navidad de Aquisgrán es típico, pero no vi nada realmente excepcional. Mucho mejor ir a Colonia y no hay muchos kilómetros de diferencia. De camino a la catedral me paré junto a una arpista que tocaba un arpa celta. Hablando con ella me contaba que el ayuntamiento había repartido las esquinas para los músicos y cada hora había uno diferente tocando. Ese tal vez era uno de los puntos fuertes de este mercado de Navidad.
Visité el tesoro de la catedral y la catedral. Tal vez traduzca los papeles de propaganda si los encuentro, pero las impresiones son que el tesoro tal vez es un poquito caro, pero se puede ver una colección de reliquias francamente vasta. Creo recordar que en algún sitio ponía que era la mayor colección de reliquias al norte de Italia. La catedral es gratuía, pero sólo nos dejaron ver la cúpula octogonal que me recordó mucho a las de algunos templos templarios. En todo caso podéis mirar el link del video que tiene la ONU y aquí dan otra visión.
Me chocó, por último, el escudo del equipo de fútbol de Aquisgran. Está encabezado por la letras Alemannia, cosa chocante porque Alemania en alemán se escribe Deutchland.
En el viaje de vuelta estuve charlando con una francesa que había estado de Erasmus en Zaragoza. Fue una charla interesante y entretenida que evitó que tradujera los folletos. En el segundo tren vine charlando con un hombre que venía de un viaje a París pagado por su compañía a todos sus empleados. Me hizo gracia. Es como una consultora para libros, donde se trata su encuadernación, promoción...
Dejo pendiente la traducción, y si alguien me pide que traduzca el texto de la ONU, lo haré.