sábado, 12 de enero de 2008

Otra entrada Breve

Hoy me han contando un caso curioso. No tanto como el de la broma de la mierda en el calcetín, pero vamos.

Un conocido mío vive en Bruselas, en el barrio rojo, justo encima de unos escaparates de putas. Hoy le ha venido el vecino de en frente con unas cortinas en la mano. El vecino es musulmán, como la mayoría en el barrio, y le dice a mi compañero que, por favor, cuelgue las cortinas en su ventana. Sus mujeres se ruborizan y están a disgusto cuando sale en pelotas de la ducha y le ven por la ventana.

Esto también me ha hecho gracia.

1 comentario:

Lorena dijo...

Tambien cabe la posibilidad que sea el vecino el que esté a disgusto, y no las mujeres, quizá porque ve que tu compañero está mejor dotado que él... y por eso no quiere que las mujeres lo vean. Si es que la envidia es muy mala, jajaja.