lunes, 30 de marzo de 2009

Estoy tiritando

Cuando no vienen bien dadas mejor no recibirlas. El miércoles pasado, al medio día, se averiaba la caldera de casa. No tengo ni agua caliente ni calefacción.
Al principio bien. El calor residual de los vecinos mantenía una temperatura agradable todo el jueves. La solución estaba clara: me ducho en el gimnasio. Si, voy al gimnasio y digo yo que algún día hablaré del gimnasio porque tiene detalles que merece la pena comentar.
Llego al gimnasio y me veo un cartel que pone que lo sentían mucho pero que no hay agua caliente. Pues como igual me da ducharme con agua fría aquí que allá, al menos ese agua que no gasto de más en casa.
El viernes vino Ana. Solucionamos el problema llevándola a otra casa. A parte de las horas extras que tuve que hacer, cuando el sábado volví al gimnasio me encontré que todavía no habían reparado el agua, y sigue sin repararse.
El domingo menos mal que salió un poco el sol y en mi piso es muy agradecido. Entre eso y la cocina, voy tirando. A base de sopitas que estoy. Tengo ganas de poneros recetas pero estamos de reformas en Las Tapas de Mi Madre y espero que pronto tengamos el blog listo.

Entre tanto frío hay una nota cálida. Mis vecinos de enfrente me han dejado una nota en español para decirme que no hay calefacción ni la habrá en 5 días... más el fin de semana más lo que ya llevamos, hacen un total de 11 días. Lo bonito es que ya he hablado con mis vecinos en holandés, inglés y francés, y han tenido el detalle de hacerme una nota en un idioma que no hablan para facilitarme las cosas.


Hablaré muchas veces mal de Flandes y de los flamencos, porque están haciendo muchas cosas mal, pero tengo que defender a las personas mayores porque, por ahora, han sido muy gentiles siempre conmigo. Creo que hubo un relevo generacional, un eslabón perdido en alguna parte de los últimos años.

3 comentarios:

lapetiteenbelgique dijo...

Qué tierno lo de la nota. Me recuerda a una nota que me dejaron mis caseros cuando vinieron a arreglar el suelo. Son unos ancianos de casi ochenta años y llevan 16 aprendiendo castellano. Es verdad que la gente mayor aquí es mucho más cercana y se preocupan por uno. A saber qué pasó en cierto momento de la historia.

Porque vivimos lejos, que si no, te ofrecería mi bañera :)

El crítico de Zaragoza dijo...

Con tanto ajetreo y a base de sopitas, no sé para qué haces gimnasia... No, en serio: muy majos tus vecinos. Te los cambio por los míos, que esos sí que hablan español (y, la mayoría, poco más).

Comer, hablar, amar dijo...

Con tanta ducha fría se te va a estirar la piel que ni a Carmen Sevilla, vamos...