lunes, 10 de enero de 2011

El año que decidí no tener pareja para siempre

Todos los años hago el resumen y este ha sido especialmente complicado. Pienso en cómo aún estoy superando los designios de la censura y poco a poco este blog va resurgiendo de un parón obligado.
Así pues el resumen de el 2010 es más para mis amigos que para quienes han seguido el blog y no han hablado conmigo, ya que tiene bastantes lagunas.

Por la parte de la censura, todo sigue igual. Aunque solicité que prescindieran de mis servicios, al parecer insisten en querer seguir vetándome. Eso sí, me enseñaron dos lecciones dentro de la misma.
La primera es que no medra quien más tiempo o más capacidades tiene, si no quien más conocidos con gran sonrisa hace. Sonreír y mentir en los momentos adecuados hace que muchos olviden detalles importantes.
La segunda es que, por desgracia, va a ser imposible moverse hacia el sur en unos cuantos años. Uno no puede ir al sur a trabajar. Todo el que viaja al sur debe ir por altruismo y dispuesto a regalar su sudor al peor postor. Me llegan ofertas de trabajo por cantidades que rozan el salario mínimo y pidiéndome inglés y alemán perfecto. En ese sur tan bañado de sol y vino, cuando ya no pueden hipotecar más casas están buscando el modo de hipotecar vidas.

También relevante del año pasado fue el hecho de tener compañero de piso. Es una larga historia de amores y desamores, de frustraciones y deseos en la que sólo pinto el papel de un mero espectador que trata de hacer algo de caridad con una de las partes.

Y mira que ofrecí mi altruismo para irme al sur del sur, arriesgando, y decidieron que no era suficiente y que mejor me quedara en casa que allí no me querían si no era a cambio de dejar mi sangre a cambio de una palmadita en la espalda.
Con esta situación la mejor oferta que me han hecho en todo el año, y quizás en mi vida, fue casarme. La tentación es grande. Ceder de una vez y dejar de preocuparme. Por una parte amigos que pierden la esperanza de encontrar pareja cuando se acercan a los 40 y amigas que empiezan a plantearse que ya vale de ir andando de aquí para allá a sus treinta y tantos, pero cuando empiezan a mirar a su alrededor parece que hay un pánico escénico a mirar a su más segura baza y prefieren mirar al precipicio. Me he encontrado con más de un cuadro de ansiedad, y eso ignorando a la tía más loca que ha rondado mi entorno. Me explicaban que, el problema de esta generación era haber visto demasiado "Pretty Woman", "Ghost" o "Dirty Dancing" y que, en realidad, tardan en darse cuenta de que el amor se consigue con las cosas sencillas. Me parece una explicación interesante.

Finalmente al año 2010 le puse el nombre de "El año que decidí no tener pareja para siempre", no porque no aspire a ello, si no porque ha sido la mayor decisión que he tomado. Tras un año aproximado de tiras y aflojas con un Angel, finalmente me pudo el pragmatismo. Una persona increíble me ofreció dejar todo por venir a vivir conmigo y yo lo rechacé. Rechazar una oferta tan alta da vértigo, te pone en ese precipicio pero mirando desde el polo opuesto a la soledad. Es un momento para valorar responsabilidades, futuro, posibilidades y corazón. Con esos ingredientes haces un coctel en la cabeza y llega un día que sale por la boca el resultado final. El problema es que, tras decir no, te das cuenta de que te ha dejado un regusto bueno, haciéndote pensar que tal vez no fuera la respuesta correcta, que te gustaría que algo de la mezcla fuera un poco menos y que hubiera algo que falta. Entonces concluyes que se trata de eso precisamente: vas mezclando unos ingredientes con otros hasta que decides quedarte con ese sabor especial que va a ser para ti a partir de ese momento y que vas a disfrutar con una sonrisa aunque un día lleve más angostura que de costumbre, o más limón, o ron, o que derrita de miel tu paladar.

Nunca sabré si la decisión fue la correcta, simplemente es la tomada. Ahora hay que esperar a ver qué nombre le pondré a lo que otros llamarán el año 2011.

1 comentario:

Sergutel dijo...

Vaya tron! No sabia que habia sido un año tan importante/impresionante para ti!
Sin duda una decision que da vértigo, miedo quizas ... pero si asi lo decidiste sera por una buena razón. El tiempo finalmente pone a cada uno en su sitio. Algo mejor vendrá ;)